Atracador, arrepentido
El atraco viral que terminó en entrega voluntaria

La viralidad no solo sirve para meterle al bloque. En nuestro pintoresco país también funciona como mecanismo de entrega voluntaria: el delincuente se hace viral, se ve en las noticias, y entonces aparece en el destacamento acompañado de explicaciones que, más que defensa, parecen guion de comedia.
Así ha pasado con el caso del chofer que embistió a dos atracadores en Santiago, cuyo heroísmo quedó grabado desde todos los ángulos. No nos perdimos ni el momento en que a uno de los ladrones se le sale una chancleta y huye descalzo.
Lo lamentable de todo fue la justificación que dieron uno de los jóvenes y la madre del otro cuando lo entregó a la Policía. "Es la primera vez que aparece en las noticias", dijo la mujer al poner en manos de los agentes a su muchacho de 18 años, quien no escondía los ojos llorosos. Incluso lo defendió diciendo que es un joven trabajador.
Nos "autoagradecemos", entonces, los miembros de la prensa, porque pusimos a correr el atraco en las noticias y frenamos, por el momento, la vida delincuencial de su hijo. ¿Pero era la primera vez que realmente cometía un atraco y tuvo tanta mala suerte que quedó captado en cámara y se hizo viral? Mmm...
El otro joven argumentó que también era su primer atraco y que tiene problemas mentales. Vaya, vaya. Dijo que tampoco conocía a su acompañante. Mire usted. ¿Se encontraron ese mismo día y convinieron en salir a atracar? Una vuelta rara esa.
Solo los vivos vemos estas cosas. Y también tenemos chance de reflexionar sobre el estado de muchos jóvenes de nuestros barrios. La formación familiar, muchas veces deficiente por hogares disfuncionales, empuja a muchachos en edad productiva a hacerse virales, y no precisamente para meterle al bloque, sino para andar un camino que conduce a la prisión.
Ojalá que un día no tengamos que grabar atracos, sino la entrega de flores. Ese día, quizá, habremos llegado al desarrollo.

Mariela Mejía