En directo-Mediación internacional: condiciones para el éxito (1)
La mayoría de los conflictos internacionales de 1945 hasta el presente, aceptaron la intervención de un mediador. Más de dos tercios de los conflictos entre naciones de África y de América Latina tuvieron este tratamiento y el 80% de los conflictos en el Medio Oriente han intervenido mediadores. Prácticamente todas las administraciones que han pasado por la Casa Blanca han enviado mediadores al resto del mundo.
"El conflicto es una industria en crecimiento" afirma Roger Fisher. Las instituciones más activas en este campo son las Naciones Unidas, la OEA y la Liga Árabe. En el plano no oficial han habido ejemplos de mediaciones, el más visible en ésta región fue la intervención del Cardenal Miguel Obando y Bravo en el Invierno de 1987 en Nicaragua. En el plano local, la Iglesia Católica y Monseñor Agripino han tenido éxito desde 1985.
En el MIT -Harvard Public Disputes Program, consorcio formado por la Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachussets -MIT para la investigación y desarrollo de las negociaciones complejas, la mediación de conflictos públicos y la construcción de consenso en Políticas Públicas, hemos analizado una serie de precondiciones para el éxito de estos procesos. A continuación cito algunas de las más relevantes:
1. Las Partes en Disputas deben darse cuenta que les será muy difícil alcanzar lo que quieren a través de acciones unilaterales.
En las fases iniciales de la disputa, al menos una de las partes está convencida que puede tener éxito de manera unilateral. O tiene la visión de que a su agenda internacional le conviene mantener un determinado conflicto con el objeto de alcanzar objetivos estratégicos que no necesariamente se satisfacen con el acuerdo. En consecuencia la mediación para esa nación será eficaz en la medida que no pueda alcanzar sus objetivos por la vía militar o ideológica.
2. Las alternativas de no acuerdo deben implicar un Costo Político o Económico Alto e Inaceptable.
En todo conflicto internacional cada parte hace sus análisis de costos y beneficios probables de continuar en la disputa. Aunque no operen como actores racionales realizan el análisis. Y sólo cuando las alternativas de no acuerdo son suficientemente onerosas - económica, política o psicológicamente - las partes consideran la negociación.
3. Los Representantes de las Partes en Disputa deben tener suficiente autoridad para hablar y comprometerse a un nuevo curso de acción.
Muchas veces se necesita un liderazgo fuerte para cambiar la dirección de un conflicto y permitir que voceros oficiales den marcha atrás respecto a posiciones anteriormente sostenidas sin perder la cara. En el caso de Venezuela, el gran problema está que el único vocero respecto a la disputa con Colombia ha sido el propio Presidente Chávez.
4. Otros grupos Regionales o Internacionales -naciones, organismos o asociaciones- con intereses en la disputa deben ejercer presión para la solución.
En otras palabras, si las fuerzas políticas que intentan sacar a las partes en disputa de la mesa de negociación son muy poderosas, será imposible encontrar un forum en el cual se podría alcanzar un acuerdo. Aparentemente estas fuerzas están a favor de un acuerdo negociado.
Ahora bien, toda mediación es la continuación de la negociación por otros medios. Y pasa por tres etapas, pre-negociación, negociación e implementación. El proceso Colombia - Venezuela aun está en la etapa de pre-negociación. En una próxima entrega comentaré esas tres etapas.
Nelson Espinal Báez, Associate MIT-Harvard Public Disputes Program, Universidad de Harvard.
Diario Libre
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