Acuerdo económico y comercial China-EE.UU.: importante y pluribenéfico

$!Acuerdo económico y comercial China-EE.UU.: importante y pluribenéfico
Zhang Run, embajador de la República Popular China.

El 15 de enero de 2020, el viceprimer ministro chino Liu He, jefe de la parte china del Diálogo Económico Integral China-EE.UU., firmó junto con el Presidente estadounidense Donald Trump la “primera fase” del acuerdo económico y comercial entre ambos países en la Casa Blanca. Es un resultado alcanzado de una manera nada fácil por ambas partes después de 13 rondas de negociaciones que duraron más de un año.

Sobre la base de los principios de igualdad y respeto mutuo, ese acuerdo ha resuelto en gran medida las preocupaciones de ambos lados: 1. Profundizar el intercambio bidireccional en el campo del comercio, y ampliar la escala del comercio en los sectores de productos agrícolas, productos manufacturados, energía y servicios. 2. Ampliar el acceso al mercado, incluida la apertura bidireccional del sector financiero. 3. Optimizar el entorno del mercado con promesa de aumentar la protección de los derechos de propiedad intelectual. 4. Establecer un sistema de evaluación bilateral y un mecanismo de solución de controversias. 5. La parte norteamericana prometió cancelar parte de los aranceles impuestos a la parte china.

En línea con las reglas de la OMC y los principios del mercado, ese acuerdo encarna la esencia de la cooperación económica y comercial chino-estadounidense, cual es el beneficio mutuo y gana-ganar. Beneficia a China, a EE.UU. y también a todo el mundo. Para el mundo, ese acuerdo ayuda a estabilizar las expectativas y a promover la prosperidad. Incluso no se trata de un acuerdo solamente económico, tiene que ver con la paz y la prosperidad del mundo. Para China y EE.UU., ayudará a satisfacer mejor las crecientes necesidades de ambos pueblos, proporcionará más oportunidades de mercado para las empresas comerciales, financieras, productivas y de servicios de los dos países, fomentará la cooperación y la competencia leal entre los entes del mercado de ambos países y motivará el dinamismo del mercado. Ayudará a resolver las diferencias económicas y comerciales de manera oportuna y efectiva.

Como se suele decir: sin discordia, no hay concordia. Al ser las dos economías más grandes del mundo, China y EE.UU. mantienen un par de relaciones bilaterales más importantes a nivel mundial. La armonía beneficia a los dos, mientras la pelea hiere a ambos. A pesar de las diferencias en los sistemas políticos, la ideología, y otras, comparten muchos intereses comunes y pueden controlar las discrepancias encontrando soluciones de beneficio recíproco. Es importante señalar que el contenido de ese acuerdo concuerda con el rumbo general que vino tomando China, es decir, profundizar la reforma y la apertura en pro de un desarrollo de alta calidad.

De cara al futuro, China y EE.UU. deben trabajar duro para implementar el acuerdo y hacer un buen uso del mecanismo de solución de controversias. Y como tono básico, ambas partes deben adherirse a unas relaciones bilaterales caracterizadas por la coordinación, la cooperación y la estabilidad, y enfrentar problemas comunes con voluntad política, visión estratégica, sabiduría y paciencia. Abrir aun más su puerta hacia el exterior es un compromiso solemne de los líderes chinos con el mundo.

China y EE.UU. son socios importantes de la República Dominicana. Lógicamente ese acuerdo es beneficioso para la parte dominicana. Han sido firmes los pasos dados por China y República Dominicana a raíz del establecimiento de sus relaciones diplomáticas, las cuales no afectarán, sino que crearán más oportunidades a terceras partes. Debemos continuar enfocándonos en la agenda bilateral clave, aprovechar plenamente el potencial complementario, continuar implementando el principio de beneficio mutuo y ganar-ganar, y cumplir con las leyes y las reglas del mercado. Debemos otorgar importancia a la protección del entorno empresarial, prevenir la politización o geopolitización de los asuntos económicos y comerciales. Sólo si el mundo está bien, China y República Dominicana estaremos mejor. Ambas partes debemos fortalecer la coordinación, trabajar con países de todo el mundo, apoyar el multilateralismo y promover el desarrollo del orden económico mundial hacia una dirección más justa y razonable.

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