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COVID-19
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Coronavirus (COVID-19), ¿qué hago?

Comparto mis anotaciones y extrapolación a la situación en República Dominicana sobre un artículo con base matemática muy interesante que leí, titulado “Coronavirus: Why You Must Act Now” por el autor Tomás Pueyo y publicado en la revista Medium.

Crecimiento exponencial

Alrededor del mundo, y en la mayoría de los países de manera individual, se ha observado un crecimiento exponencial en casos de COVID-19. ¿Qué es un crecimiento exponencial? Quiere decir que la tasa de crecimiento no es constante. No aparecen igual números de casos nuevos por día, sino que el número de casos nuevos por día va aumentando. Un ejemplo: esta semana tenemos 5 nuevos casos, la siguiente 25, en la próxima 125, y así sucesivamente (estos números solo son un ejemplo).

China, Corea del Sur, Italia, Irán han tenido un crecimiento exponencial. Pero también Francia, Alemania, España, Japón, EE.UU., Suiza y Reino Unido, en su cantidad menor de casos, ha visto un crecimiento exponencial.

Casos reales vs casos oficiales

Otro concepto importante a entender: casos oficiales vs. casos reales. Y no nos referimos a los casos que el gobierno pueda no comunicar de manera intencional, sino a los casos que las autoridades verdaderamente ignoran. Nos referimos a los casos que ya presentan síntomas pero que aún no han buscado atención y por lo tanto aún no son oficiales, pero sí son contagiosos.

Es decir es la diferencia entre lo que las autoridades saben y lo que en realidad está pasando siempre es más que lo ya diagnosticado. Un ejemplo descrito en el artículo es el día en que se toma la decisión de aislar Wuhan. Este día se reportaban 400 nuevos casos oficiales al día. Sin embargo, días después, al evaluar a las personas que llegaban con la enfermedad, se determinó que muchos presentaban síntomas desde antes, llevando la cifra de casos reales el día del cierre de Wuhan a 2500 nuevos casos por día.

¿Cómo se comportan estos casos al momento de aislar una ciudad?

A pesar de que los casos oficiales parecían seguir apareciendo después de aislar las ciudades, la mayoría de estos eran diagnósticos de casos que realmente surgieron previo al aislamiento de la ciudad y fueron detectados después. Los casos reales disminuyeron tan pronto se aislaron las ciudades en China, aunque oficialmente se observara después.

Esto nos confirma que el aislamiento es un mecanismo efectivo para la reducción de los nuevos casos y actúa mucho más rápido de lo que parecería oficialmente.

En nuestro país, ¿cuál sería una fuente importante de diferencia entre casos reales y casos oficiales?

El solamente hacerle pruebas a personas con historia de viajes recientes o contacto sería una gran causa de diferencia entre los casos reales y los oficiales. De esta manera, evidentemente, solo se detectarán los casos importados y se reiterará que no existe transmisión local.

Por la misma razón, nosotros como ciudadanos no debemos limitarnos a aislarnos únicamente de personas con historia de viaje o contacto, ya que muchos casos reales son desconocidos.

¿Qué quiere decir todo esto?

Como lo pone Tomás Pueyo: “El coronavirus ya está aquí: escondido y creciendo exponencialmente”.

Es nuestra tarea enlentecer el proceso para no saturar el sistema de salud.

Importancia de acción temprana

Se observa que las regiones que tardan para tomar acción, que no están preparadas, y que se ven abrumadas tienen una tasa de mortalidad de alrededor de 3-5% (ejemplo: Hubei 4.8%). Las regiones que toman decisiones tempranas, y que están preparadas ven una tasa de mortalidad de alrededor de 0.5% (Corea del Sur) y 0.9% (el resto de China).

Con las decisiones desde las etapas tempranas de la presencia del virus en el país, no se pretende evitar que este ataque... Se pretende que el crecimiento exponencial no sea tan precipitado, dando tiempo al sistema de salud a ajustarse. Se pretende que los casos no vengan todos a la misma vez, que el sistema de salud pueda darle el cuidado merecido a cada uno y que por tanto la tasa de mortalidad para el país en particular sea menor.

Un país como el nuestro, que no tiene la capacidad de construir dos hospitales en 10 días (como China), debe ser especialmente enfático con las medidas para ralentizar el contagio y así evitar la sobrecarga del sistema de salud. Quizás igual cantidad de personas sean contagiadas a largo plazo, pero no todas se contagiarán al mismo tiempo. Cuando nos contagiamos al mismo tiempo se tiene que decidir quién recibe espacio en la Unidad de Cuidados Intensivos y quién no. ¿Quién recibe el ventilador y quién no? Aquí comienzan a incrementar las muertes.

¿Qué medidas podemos tomar?

Existen dos tipos de medidas que se pueden tomar frente a las epidemias: contención y mitigación.

La contención se trata de evitar que ocurra la transmisión en el país e incluye pasos como asegurarse de identificar, controlar y aislar los casos. Aquí entra también la prohibición de vuelos que buscan contener la enfermedad antes que la población sea contagiada.

La mitigación se trata de alivianar las consecuencias de algo que ya está ocurriendo. Recordemos que en todo momento hay mayor número de casos reales que aún no han recibido atención y diagnóstico, pudiendo muchos de estos ser de transmisión local.

Por lo tanto es hora de proceder con mitigación. Esto sí está en nuestras manos y el momento es ahora. Con esto debemos buscar disminuir el daño que el virus le pueda ocasionar a nuestro país. ¿Cómo? Haciendo más lenta su transmisión para que el sistema de salud dé a basto.

¿Qué puedo hacer para ayudar a MITIGAR?

Si estás en tu casa no puedes contagiarte ni puedes contagiar a nadie más que al círculo limitado de personas con quien compartes en tu hogar.

Leí una metáfora: en la medida en que interactúas con más personas, es como si compraras más boletos de la lotería y tienes más chance de ganarte la lotería (en este caso contagiarte). De igual forma, tienes más chances de contagiar a otros. Recordemos que el virus parece ser contagioso aún en asintomáticos, por lo que evitar a las personas enfermas no es la panacea.

Evidentemente no todos podemos decidir quedarnos en nuestras casas, y existen ciertas obligaciones y necesidades, por lo que inevitablemente estaremos comprando algunos boletos para la lotería. La idea es comprar la menor cantidad de boletos posibles, con esto reduzco mi posibilidad de contagiarme y de contagiar al otro, dando chance a que los hospitales atiendan a los que ya están enfermos.

El Gobierno ha tomado medidas contundentes... es hora de demostrar que cuando nos toca a nosotros (ciudadanos y sector empresarial), no dudamos en tomarlas.

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