10 FEB 2018, 12:00 AM

Presente y futuro de la Educación, ¿hacia dónde deberíamos enfocarnos?

Las escuelas deben abrazar las inteligencias del siglo 21 para que los estudiantes cuenten con espacios para trabajar de manera colaborativa resolviendo problemas con alumnos de diferentes partes del mundo, así como con diferentes destrezas y personalidades, mediante la utilización del poder de la inteligencia colectiva.

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20180210 https://www.diariolibre.com

La educación está cambiando de forma tan vertiginosa como la tecnología. La idea de que las máquinas pudieran ser más inteligentes que el ser humano es la inspiración de muchas películas e historias de ciencia ficción; y si fueran realidad, los humanos tendríamos mucho que perder ya que cada día más, una gran cantidad de trabajos que antes realizaban las personas están siendo hechos por las máquinas.

La inteligencia artificial abre cada día puertas que jamás habíamos imaginado y que pueden ser usadas para ventaja o desventaja del ser humano.

La realidad virtual, así como la robótica y muchos programas tecnológicos orientados a la educación, al igual que muchas habilidades que poseen los estudiantes en la actualidad, son oportunidades que los educadores y padres debemos utilizar a nuestro favor.

Aunque no podemos predecir el futuro, tenemos una gran responsabilidad en nuestras manos con esta revolución educativa que enfrentamos, debido a los avances tecnológicos existentes al día de hoy.

Nativos digitales

Los niños nacen con una computadora o un iPad debajo del brazo y con internet como parte integral de sus vidas. Los estudiantes de hoy en día, prefieren aprender de forma más activa, es decir, “haciendo” en mayor proporción que el “reflexionando”. Si bien es cierto que son muchos los que tienen problemas de atención; también lo es el que poseen la capacidad de realizar varias actividades a la misma vez.

Toda esta nueva forma de aprender hace que los educadores y los padres nos sintamos más retados que nunca. Sin embargo, es importante que veamos la tecnología (y todo lo referente a la inteligencia artificial) como un aliado que podemos utilizar para ayudar a nuestros hijos a ser parte del futuro que les tocará vivir. Por supuesto, manteniendo siempre la supervisión y el acompañamiento apropiado para cada edad.

Aprendizaje semipresencial

Lo que hoy en día se conoce en muchas escuelas como aprendizaje semipresencial (en inglés, Blended Learning) no es un sustituto del maestro, sino más bien un aliado que nos ayuda a ofrecer una educación diferenciada y para beneficio del joven puesto que el estudiante aprende en el aula y fuera de ésta, de manera virtual. Por ejemplo, un alumno al cual se le dificulta un tema de matemáticas puede trabajar con diferentes audiovisuales, programas tecnológicos y hasta escuchar una explicación de un profesor online; dividiendo el tópico en diferentes partes y de forma más lenta o repetitiva, hasta que logre su objetivo de comprender y desarrollar un problema.

En el mundo en el cual vivimos, la información crece exponencialmente de forma tal que ya no hay manera de enseñarle a los estudiantes únicamente el contenido de un libro.

En la actualidad, las mejores escuelas poseen su propio curriculum (teniendo como base las normativas educativas propias de cada país), adaptando libros, contenidos del internet y de otros programas, actualizándose en todo momento e incorporando nuevas metodologías educativas.

La socialización

El día a día del estudiante le debe permitir desarrollar destrezas socioemocionales y de trabajo en equipo que le serán de mucha utilidad para el futuro que les corresponderá vivir, ya como profesionales.

Las escuelas deben abrazar las inteligencias del siglo 21 para que los estudiantes cuenten con espacios para trabajar de manera colaborativa resolviendo problemas con alumnos de diferentes partes del mundo, así como con diferentes destrezas y personalidades, mediante la utilización del poder de la inteligencia colectiva.

Cambio permanente

Si la educación permanece como ha estado hasta el día de hoy, en donde el maestro sigue siendo el centro de atención -hablando casi toda la clase; enfocándose en hacer preguntas que se responden de manera textual del libro sin fomentar el pensamiento crítico; creando exámenes donde solo se requiere de memorización para aprobar, entre otros- ésta será obsoleta pronto y perderá su sentido de ser ya que no estará preparando a los estudiantes para las necesidades que se les van a presentar en el futuro.

Por tanto, debemos ir con los tiempos, enamorándonos de metodologías donde el profesor es más un orientador y guía y hasta un poco inventor, utilizando la tecnología y la inteligencia emocional para nuestra ventaja y conveniencia.

La autora es la directora de Primaria de St. Michael’s School

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