En primera persona. - Pereza de amor
Javier rompió con su pareja después de 11 años de noviazgo. ¡Toda una vida!
Cuando llegó el momento de enfrentar la realidad de su relación, se dieron cuenta que ya no se amaban, que eran excelentes amigos y compañeros, pero no había chispa.
Cuando le pregunté a Javier cómo se sentía, me dijo: "Tranquilo, triste y al mismo tiempo aliviado, es algo que hace tiempo teníamos que haber hecho".
¿Por qué no lo hicieron? Rutina, el qué dirán, intereses económicos, presiones familiares… Tantas cosas influyen en el amor entre dos.
Ha pasado el tiempo, Javier ya sonríe y siempre le animo a que se lance de nuevo a la ruleta de Cupido. Pero no quiere. Pensarán que es porque ya no cree en el amor, pero no, es por algo más terrenal. Tiene pereza de amor.
No tiene ganas de conocer a alguien, empezar de cero a descubrir virtudes y defectos y esforzarse para llegar a ser complementarios. Vaya, que no quiere volver a enamorarse. Ya se dará esa segunda oportunidad.
Yo siempre le digo, ¡qué maravilloso es amar y que te amen!
Cuando llegó el momento de enfrentar la realidad de su relación, se dieron cuenta que ya no se amaban, que eran excelentes amigos y compañeros, pero no había chispa.
Cuando le pregunté a Javier cómo se sentía, me dijo: "Tranquilo, triste y al mismo tiempo aliviado, es algo que hace tiempo teníamos que haber hecho".
¿Por qué no lo hicieron? Rutina, el qué dirán, intereses económicos, presiones familiares… Tantas cosas influyen en el amor entre dos.
Ha pasado el tiempo, Javier ya sonríe y siempre le animo a que se lance de nuevo a la ruleta de Cupido. Pero no quiere. Pensarán que es porque ya no cree en el amor, pero no, es por algo más terrenal. Tiene pereza de amor.
No tiene ganas de conocer a alguien, empezar de cero a descubrir virtudes y defectos y esforzarse para llegar a ser complementarios. Vaya, que no quiere volver a enamorarse. Ya se dará esa segunda oportunidad.
Yo siempre le digo, ¡qué maravilloso es amar y que te amen!
Ana Blanco
Ana Blanco