En primera persona. - Tal y como eres
Esta es la historia de dos amigos, dos personas que no podían ser más diferentes: uno, Richard, extremadamente cuadriculado, y el otro, César, totalmente despreocupado.
Con su forma de ser Richard llevaba el peso del mundo sobre sus hombros y le desesperaba ver a César tan indiferente frente a cosas que para él eran prioritarias.
Un día se enfadó tanto con César que le recriminó su forma de actuar y le enrostró: "Tienes que cambiar, así no vas para ningún lado". Y César cambió, intentó complacer a su querido amigo y ser tan o más "responsable" que él.
Y entonces la relación de los dos amigos cambió completamente, eran como dos extraños y Richard se dio cuenta de que echaba mucho de menos al viejo César, aquel que le ayudaba a ver el mundo desde otra perspectiva. Al final hablaron y todo volvió a su cauce.
Pero la lección aprendida es que somos como somos por las personas que nos rodean, y si alguna cambia simplemente por complacernos, todo cambiará, incluso nosotros. ¿Merece la pena? Usted decide.
Ablanco@diariolibre.com
Con su forma de ser Richard llevaba el peso del mundo sobre sus hombros y le desesperaba ver a César tan indiferente frente a cosas que para él eran prioritarias.
Un día se enfadó tanto con César que le recriminó su forma de actuar y le enrostró: "Tienes que cambiar, así no vas para ningún lado". Y César cambió, intentó complacer a su querido amigo y ser tan o más "responsable" que él.
Y entonces la relación de los dos amigos cambió completamente, eran como dos extraños y Richard se dio cuenta de que echaba mucho de menos al viejo César, aquel que le ayudaba a ver el mundo desde otra perspectiva. Al final hablaron y todo volvió a su cauce.
Pero la lección aprendida es que somos como somos por las personas que nos rodean, y si alguna cambia simplemente por complacernos, todo cambiará, incluso nosotros. ¿Merece la pena? Usted decide.
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Ana Blanco
Ana Blanco