En sintonía con Haití
Los dominicanos que trataron con paños tibios un hecho que merecía repulsa automática, como el ataque al consulado en Haití, están en tremendo trance ahora que hasta los haitianos lo han condenado. Es la misma gente que no entendió en su momento que había que buscar una salida a la realidad que impuso la sentencia 168-13, sin hacer causa común con la campaña internacional en contra del país. Son tímidos e incoherentes; callan ante la quema de la bandera, y aplauden con su silencio a Caricom y compartes.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez