Entre potencias te veas
El canciller Vargas Maldonado debió hacer uso de la escolta anoche para poder estar en dos citas muy exigentes y celosas. A un extremo la recepción de la República Popular de China, el nuevo amor, donde tenía que subir al podio porque la ocasión obligaba, la celebración de la formalización de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Al otro lado, el viejo amor, la recepción de los Estados Unidos, por los 242 años de la independencia de ese país. Según las fotos parece que le dio tiempo estar en ambas y la Cancillería no quedó mal.
Diario Libre
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