Duele que un acto de amor tenga tantas barreras

Recientemente he tenido que seguir muy de cerca la situación de salud por la que atraviesa un miembro de una familia cercana, que maneja el caso de una patología en la que el principal activo para mantener la estabilidad del paciente es tener acceso rápido a sangre y a plaquetas.

Siempre se nos ha dicho que donar sangre o cualquiera de los subcomponentes es un acto de amor puro, de lo que estoy cien por ciento convencida, pues hay que ser una persona con elevados niveles de nobleza y desprendimiento, para ir a dar de sí, para que otro ser humano pueda salir de una determinada situación de salud.

Sin embargo, en nuestro país, acciones simples como ese acto de puro amor, se convierten en perfectos dolores de cabeza, tanto para quien lo requiere, como para el desprendido donante o aspirante a ello.

En el caso de las plaquetas, el tema es mucho más complicado, por las especificaciones que debe tener el donante. No todos contamos con los atributos para ser donantes de plaquetas, debido a que, además de esos atributos se requiere tener una muy buena vena en por lo menos un brazo.

Pero, volviendo a la generalidad de ser donante, tanto de sangre como de plaquetas, tal parece que como país nos hace falta un poco más de empeño en tanto a políticas públicas por parte del Estado en esta materia.

Un donante, con su mejor intención, termina exhausto de un proceso que bien pudiera ser simple y sin complicaciones.

Creo que deberíamos copiar de naciones en las que se incentiva esa práctica en la población y contar con los espacios accesibles para que se produzca con menos complicaciones, pues créanme, quien menos uno estima, requiere algunas veces de un poco de sangre para seguir viviendo.

Debemos ver más allá, para que se derriben barreras que afectan la buena intención de ese acto de puro amor.

Creo que el donar sangre pudiera ser un procedimiento tan ágil, como ir a un puesto móvil, tal como ocurre en muchas naciones del mundo. Al final, lo que se busca es estimular esa práctica y contar con bancos de sangre que suplan rápidamente la demanda de un paciente necesitado.

+ Leídas