Espejo de papel - El voto castigo
El país se debate entre el miedo y la desilusión al Gobierno y a la oposición. El Gobierno nos asusta cuando hace deshaciendo la institucionalidad. La oposición desilusiona porque, por no hacer lo que debe, permite que el oficialismo haga lo que no debe. La verdadera miseria nuestra es la ausencia de alternativas de corto plazo. Los de abajo, que pueden ganar, no son mejores que los de arriba. Esa es la razón de que la motivación impulsora del electorado sea el castigo. Aquí premiamos, regularmente, al malo pasado para castigar al malo presente. El voto castigo corrompe la democracia.
hfigueroa@diariolibre.com
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Diario Libre
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