Espejo de papel - Nunca demasiado
Los griegos creían que cada hombre estaba destinado a recibir una porción determinada de gracias y desgracias. Es por eso que hicieron de la simetría o equilibrio un ideal. La transgresión más grave para un griego era la desmesura, el caer en el olvido del pan metron: la medida en todas las cosas. El desear más de lo que la justa medida del destino nos asigna rompe el equilibrio, pone en peligro el orden de los asuntos humanos. El castigo no se hará esperar. El desmesurado deseo de poder atrae discordia e ingobernabilidad. Presidente Fernández: Nunca demasiado, la mejor medida. hfigueroa@diariolibre.com
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