Espejo de papel. - Perro gordo y perro flaco
El exilio del Poder debe ser llevado con prudencia; así evitamos atraernos males mayores de los que, por nuestras acciones, nos tocaban. El tener poder y el haber tenido se compara uno con el perro gordo y el otro con el perro flaco: al primero cuando ladra se le teme; al segundo si enseña un diente le patean. Al perro gordo del Poder nunca le falta el hueso interesado, mientras que al perro flaco de la oposición, si lo pide gruñendo le niegan hasta el hueso de la compasión; si mueve la cola y no es ladrador engordará.
homerofigueroa@hotmail.com
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Diario Libre
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