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Francisco José Nadal Rincón... 5 años después

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Francisco José Nadal Rincón... 5 años después

El 3 de julio del 2007, a las 12:15 a.m., el embajador Francisco José Nadal Rincón, recibió de sus hijas y nietos el permiso para emprender su viaje sin retorno hacia otro plano. Estaba cerca de cumplir el día 28 de ese mes, sus 83 años de edad. Un carcinoma pulmonar terminó con su vida terrenal, siendo su participación final el 1 de junio del 2007, a 4 días de ser ingresado sin esperanza de retorno.

No pretendemos enarbolar su recorrido como el gran maestro de la diplomacia dominicana, porque su legado esta presente en cada imagen, en cada recuerdo. Simplemente, recordar a un esposo, un padre/madre para sus dos hijas Carmen y Guadalupe, quien supo ocupar ambos papeles, ante la ida a destiempo de su compañera de vida, Glenys María Mella de Nadal. Pero le tocó ser padre de sus nietos Francisco José y Glenys María, quienes al recordar a su abuelo les llena de orgullo decir que "es el padre que les dio el ejemplo a seguir". Nadal Rincón, Amablito, como sea que le llamen, es un ser humano que, como bien, escribió el editorial El Caribe, "vivió para servir", así lo fue con su familia, sus amigos, y todo aquel que sin conocer su origen, contaron con su apoyo.

Mi padre siempre decía "siéntate en la puerta de tu casa y verás el cadáver de tu enemigo pasar... pero no sean ustedes quienes levanten un dedo para cobrarse algo, pues la justicia viene de Dios. Y vaya si es así... aunque me falta por ver.

Su sonrisa y actitud, frente a la lealtad de muchos; las adversidades y las decepciones de quienes no le fueron leales, no han podido ser borradas de su rostro, porque si bien nadie lo puede igualar en sus funciones, tampoco su puede ser borrado de la imagen de quienes en su momento… confió y le fallaron. Y fueron justamente a quienes extendió su mano.

Hoy, los que jugaron a ser el, Dios les perdoné; a quienes respetaron lo que representa para la diplomacia dominicana, gracias por reconocer su gran legado. Nos dio una lección de vida: estar consciente de que EL era un cargo y no Nadal Rincón... que eres lo que desempeñas; de que al dejarse por cualquiera de las razones que fueran, tu nombre queda fuera de la historia.

Siento gran orgullo ver que, cuando menos lo espero su imagen que adorna muchos vídeos de juramentaciones, tomas de posesión, credenciales, visitas al nivel del Rey Juan Carlos y del Padre de la Iglesia, Juan Pablo II. Es hermoso notar que al identificarte, te asocian con el Embajador Nadal Rincón: hombre de honestidad inquebrantable. Decir de sus inicios, no cabe en cientos de hojas de nuestros medios. Pero que bien se siente decir: soy su obra…

No se si por el tiempo, algún medio publique este sencillo articulo que deja mucho que decir de mi aptitud para escribir… habla la hija y eso lo dice todo.

Viejo, qué orgullo saber que nadie puede extender el índice para señalarte; y que muchos tienen que ver dentro de sí para perdonarse. Eres, fuiste y serás el maestro de la diplomacia dominicana.

Gracias al Presidente Leonel Fernández, por la confianza en tu capacidad como líder indiscutible de la diplomacia. Es tiempo de agradecer públicamente a quienes valoraron tu labor desde el 1948 hasta tu partida en el 2007: doña Renée Klang de Guzmán, Primera Dama 1978-1982, como esposa del extinto Presidente don Antonio Guzmán; al Presidente Lic. Jacobo Majluta; Presidente Dr. Joaquín Balaguer; Presidente Hipólito Mejía y doña Rosa; de manera especial a la Primera Dama, Dra. Margarita Cedeño de Fernández, quien en todo momento valoró lo grande que eres. Tantas personas a quien agradecer y reconocer, que son menos que las que seguramente, en su yo interno les remuerde reconocer quien eres.

Mencionar cada funcionario, cada amigo, tomaría páginas y páginas para cada uno de ustedes que saben quienes fungieron, como fieles amigos en lo personal y laboral. Sin embargo dejar de mencionar a don Carlos Morales Troncoso; Luis Bogaert; Carlos Guzmán, quien dedicó a tu memoria su libro sobre diplomacia; Joaquín Ricardo; Ramón Emilio Jiménez, amigo de juventud; Roberto Blandino; Pedro Gómez; Martín Gómez; Guillermo Haché; Augusto Paulino, estos últimos excelentes discípulos y mejores amigos y tantos seres humanos lindos como Minou Tavárez Mirabal. Se que hay muchos mas, por lo que me disculpo por omitirlos. De todas maneras, siempre serán parte del vivir de Francisco José Nadal Rincón y herederos de su legado.

¡Viejo, eres grande y único! Hoy, disfrutas a su diestra. ¡Feliz aniversario!