Habló como Zaratustra...
El mensaje fue entregado con el tiburón digerido...
No puede decirse Así habló Zaratustra, en relación al discurso que pronunciara el Presidente, pues nadie más alejado que Danilo Medina del irreverente filósofo alemán Nietzsche.
Aquel que declaró "Dios ha muerto".
Sin embargo, hay coincidencias entre el libro y el discurso. El título original de la obra es "Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie".
Las palabras del mandatario por igual fueron para todos y para nadie, pues de inmediato hubo aplausos y reconvenciones, sin esperar que llegara el día.
Una democracia apresurada, la dominicana, y esa sea tal vez la mayor de sus virtudes: el desahogo instantáneo, en la creencia de que la vaca debe desollarse donde se sacrifica.
El propio Jefe de Estado no fue claro en su destinatario, pues usó varios apelativos. Inició con "Pueblo dominicano", pero siguió con "Dominicanas y dominicanos", continuó con "Queridos compatriotas", sin dejar de lado "Señoras y señores".
De seguro no quiso, o sí quiso, sacar comida aparte a los responsables de la reforma, pero no queda duda de que su hablar fue compartido con los sectores correspondientes. Como si fuera Zaratustra.
No puede decirse Así habló Zaratustra, en relación al discurso que pronunciara el Presidente, pues nadie más alejado que Danilo Medina del irreverente filósofo alemán Nietzsche.
Aquel que declaró "Dios ha muerto".
Sin embargo, hay coincidencias entre el libro y el discurso. El título original de la obra es "Así habló Zaratustra. Un libro para todos y para nadie".
Las palabras del mandatario por igual fueron para todos y para nadie, pues de inmediato hubo aplausos y reconvenciones, sin esperar que llegara el día.
Una democracia apresurada, la dominicana, y esa sea tal vez la mayor de sus virtudes: el desahogo instantáneo, en la creencia de que la vaca debe desollarse donde se sacrifica.
El propio Jefe de Estado no fue claro en su destinatario, pues usó varios apelativos. Inició con "Pueblo dominicano", pero siguió con "Dominicanas y dominicanos", continuó con "Queridos compatriotas", sin dejar de lado "Señoras y señores".
De seguro no quiso, o sí quiso, sacar comida aparte a los responsables de la reforma, pero no queda duda de que su hablar fue compartido con los sectores correspondientes. Como si fuera Zaratustra.
Diario Libre
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