Historia versus cremación
Adicional al cine, la historia y la investigación científica son otras pasiones de mi vida. Cuando uno se encuentra en medio de una indagatoria histórica y no puede conseguir un dato, una información o un documento que avale las reflexiones que queremos hacer, la impotencia, la frustración y el enojo nos arropan. Sobre todo si sabemos de antemano que el documento que buscamos existió y que alguien lo desapareció o lo quemó. Como de hecho ha sucedido con muchos documentos de la historia dominicana y de la historia universal.
Los avances científicos obtenidos en torno al ADN, han confirmado y comprobado que el papel principal de esta molécula es el almacenamiento a largo plazo de información. El ADN (ácido desoxirribonucleico) contiene instrucciones genéticas usadas en el desarrollo y funcionamiento de todos los organismos vivos conocidos.
A partir de estos descubrimientos podemos afirmar que los cementerios dejaron de ser depósitos de cadáveres para convertirse en banco de datos.
Un cadáver es una fuente de información que perdura durante miles de años.
Al convertir un cadáver en cenizas, se imposibilita hacer pruebas de ADN, ya que este queda eliminado y desaparece una fuente de valiosa información sobre la persona fallecida, su descendencia y ascendencia, la forma en que murió y hasta las enfermedades que tuvo en vida.
Para resaltar el extraordinario valor que tiene el ADN para la investigación histórica, solo es preciso ver el caso de Tutankamón.
Tutankamón, el faraón egipcio que reinó de 1336 a 1327, antes de Cristo, es sinónimo de antigüedad histórica. "Mas viejo que Tutankamon" es una expresión que suele usar la gente para referirse a lo más remoto de la memoria humana.
Más de tres mil trescientos años (3,300) después de su muerte, al cadáver de Tutankamon lograron extraerle el ADN. Reconstruyendo el mapa genético del Rey Egipcio y obteniendo datos sobre su vida y sus familiares que hasta ahora se desconocían.
Todo el proceso al que fue sometida la momia de Tutankamon se muestra en el documental "El ADN de Tutankamon", exhibido en febrero de este año en Discovery Channel y disponible en You Tube.
Es posible que muchas personas que están pensando dejar instrucciones de que su cuerpo sea cremado, no estén enteradas de que este procedimiento puede convertirse en un obstáculo para la justicia.
Existen muchos casos donde el hecho de haber quemado el cadáver obstaculiza la aplicación de justicia. Recuerdo uno que me pareció muy interesante, ya que en este la investigación superó el obstáculo de la cremación.
En un episodio del programa de investigación "Los archivos del FBI" mostraron el caso de un hombre que se había casado cinco veces y su cinco esposas habían muerto de infarto al corazón. Tras practicarle la autopsia al cadáver y confirmar la muerte por infarto, el viudo ordenaba la cremación del cuerpo para cumplir un supuesto mandato de su difunta esposa.
A todas le sacaba seguro de vida poniéndose él como beneficiario. Tras cobrar su seguro, se mudaba a otro Estado y continuaba en busca de otra víctima.
Los familiares de una de estas mujeres se resistieron a creer que su pariente había muerto de un infarto y procedieron a quejarse ante las autoridades. Como las acusaciones contra el personaje aludían a acciones delictivas en diferentes Estados, entraron en escena los investigadores del FBI.
A pesar de que los datos que disponían los investigadores señalaban al viudo como sospechoso de crimen con premeditación, le fue imposible demostrarlo, debido a que la más importante fuente de información, los cadáveres de las víctimas, fueron cremados.
Pero en este caso el criminal no se salió con la suya, gracias la persistencia y agudeza de los investigadores. Buscaron por todas partes tratando de encontrar evidencias para someter al personaje a la justicia. Entrevistaron a todas las personas con que se relacionaba en cada uno de los barrios donde vivió con sus parejas, visitaron los establecimientos comerciales y los productos que solía comprar, en fin un rastreo minucioso de las actividades del sujeto.
Luego de cinco años de investigación y tras analizar todas las informaciones obtenidas, descubrieron que el sospechoso compraba regularmente en las farmacias de los barrios donde vivió, una sustancia química que colocaba en los alimentos de sus víctimas sin que estas se dieran cuenta. Esta sustancia, cuyo nombre no recuerdo, suministrada en pequeñas dosis durante un periodo de alrededor de seis meses, terminaban provocándole un infarto a sus esposas.
El señor fue sometido a la justicia y condenado a cadena perpetua.
Recientemente en una provincia del sur de nuestro país se presento un caso en los tribunales de reclamación de herencia por paternidad.
El la época de Trujillo y ahora en menor medida, los altos militares tenían su esposa oficial y una amante que en el pueblo todo el mundo aceptaba como la amante de fulano de tal, tenían incluso hijos a los que no reconocían legalmente.
El este caso el señor murió en los años setenta y su descendencia oficial gozaba de todos los bienes heredados, mientras la hija de la amante pasaba serias calamidades económicas. La hija de la calle contrato un abogado, hizo su reclamación y no hubo manera de demostrar ante los jueces que ella era hija de la persona que decía serlo. A pesar de todos los testigos que presentó.
Cual fue su salvación? La exhumación del cadáver y la prueba de ADN. Gracias a ello se comprobó que era hija de quien decía serlo y se hizo justicia. Si hubiese estado cremado el cadáver de su padre, la injusticia prevalecería.
Recuerdo a mi profesora de Historia Dominicana en la UASD, María Filomena González Canalda, quien en una ocasión durante su cátedra, hizo esta afirmación: "Los asuntos de fe no se discuten, los asuntos de fe, se respetan".
Si por una creencia religiosa, cualesquiera que esta sea, una persona decide que su cadáver sea cremado, esto debe respetarse. Lo que me parece discutible y cuestionable es que se pretenda defender la cremación bajo la bandera de la modernidad, el progreso, la civilización o una supuesta mente abierta.
La cremación es un obstáculo para la investigación histórica y la justicia. Un atentado a nuestra cultura, si asumimos los ritos funerarios como parte de ella.
Quien hable a favor de la cremación que guarde el traje de "modernidad" y de "open mind" y se ponga el traje del atraso y el retroceso, que eso es la cremación.
Que hubiese sido de la cultura occidental si no existiesen las tumbas egipcias o las tumbas de muchas otras civilizaciones antiguas? Muy poco supiéramos de nuestro pasado y por consiguiente muy poco hubiese avanzado la humanidad por las rutas del progreso y la modernidad.
Diario Libre
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