La pensión
Con el caso DICAN se ha generado un debate sobre si debe otorgarse pensión al oficial policial o militar que es separado de las filas por mala conducta o si, por el contrario, la separación le hace perder ese beneficio.
En primer lugar, la pensión es un derecho adquirido por todo empleado que ha prestado servicios por determinado tiempo en una institución. Si el empleado aportó para su pensión, ese derecho es indiscutible.
Ese derecho, sin embargo, tiene la atenuante de la conducta: si el empleado no siguió el código ético en la entidad de la que formaba parte, el otorgamiento de la pensión se convierte en un premio a la inconducta y un mal ejemplo para el resto del personal.
¿Qué puede pensar el policía que tiene una hoja de servicio impecable y que recibe la misma pensión que aquel que fue desnudado frente a la tropa por mala conducta?
Si es cierto que hay que evitar arbitrariedades, no lo es menos que el cuerpo tiene que ofrecer algún incentivo al que se porta bien.
Diario Libre
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