Las Edes quebradas

La dictadura balaguerista dejó el robo de la Hydro-Quebec donde reformistas y empresarios desaparecieron US$20 millones y los contratos que cobran por capacidad instalada que es un engaño.

La administración del PLD continuó con las botellas reformistas, firmó contratos chimbos con generadores que desviaron recursos públicos y montó la capitalización eléctrica para regalar la distribución al sector privado. Los gobiernos del PRD-PRM ratificaron y ampliaron este fraude en el famoso Acuerdo de Madrid y dizque corrigieron los contratos onerosos pero en papeles.

Las distribuidoras quebraron en el 2003-2004, Hipólito y Leonel las compraron sin una auditoria seria lo que se constituyó en un buen negocio para los empresarios y una estafa para el Estado.

En las tres Edes estatizadas sus funcionarios violan las leyes, ocultan las pérdidas, falsean sus patrimonios, esconden las deudas, manipulan las nóminas y abusan de sus trabajadores.

Y las han convertido en fuentes de enriquecimiento. Más allá de sus discursos demagógicos y de repetir las causas de los apagones, no han hecho nada. Han ido a esos puestos a defender intereses económicos y políticos, a disfrutar de buenos salarios y del nepotismo y desde luego, a hacerse ricos con recursos públicos.

Todo esto se agrava porque la CDEEE y las distribuidoras han aumentado la nómina en un 40%.

Para sanear la generación y la distribución eléctrica con el fin de que los usuarios no sigan pagando un servicio caro, deficiente y con apagones, hay que enfrentar los 50 años de corrupción, impunidad y politiquería de los grupos tradicionales y cambiar el modelo.

Juan Mojica

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