Alcatraz

Hay veces que los seres humanos nos sentimos atraídos por hechos y eventos que están relacionados con lo misterioso, el suspenso y el dolor. La cantidad y variedad de libros y escritos sobre Trujillo (más de un centenar) sus ideas y su comportamiento es sólo un pequeño ejemplo. Así pasa con ese pequeño trozo de roca enclavado en la entrada de la Bahía de San Francisco y que se conoce como La isla de Alcatraz (La Roca). De acuerdo a los expertos glaciólogos, la isla se formó al final de la edad glacial cuando se separó de la tierra continental debido al aumento del nivel del mar. Después de su formación, era una isla solitaria, visitada de manera ocasional por los indios Ohlone y Miwok que ocupaban las tierras continentales y que visitaban la isla en busca de huevos de aves marinas y para pescar en su entorno rocoso. Se cree que los indios junto con los primeros colonos la llamaban La Isla de los Pájaros. No había vida humana posible en ese islote rocoso, ya que carecía de los dos elementos fundamentales para vivir: agua y tierra. Fueron los españoles en 1775 a bordo del San Carlos, capitaneado por Juan Manuel de Ayala, los primeros europeos que conocieron la Bahía de San Francisco, y se le atribuye a José Canizares el de registrar y bautizarla con ese nombre. Al islote árido le llamaron La Isla de los Alcatraces por la cantidad de cormoranes (una especie parecida que había en España, no pelicanos como mucha gente cree). Más adelante en el tiempo la rebautizaron con el nombre en singular: La Isla de Alcatraz.
Hasta 1848 el Estado de California era parte del territorio mexicano (al igual que Texas, Arizona, Nuevo México) y fue el último gobernador mexicano de ese estado llamado Pio Pico, quien tuvo la idea de construir un faro en el islote, pero sus planes terminaron cuando los yanquis tomaron el control del Estado de California y con ella de San Francisco por el Tratado Guadalupe Hidalgo en 1848, que puso fin a la guerra México-Americana. Con la derrota mexicana, los estados señalados más arriba pasaron a formar parte de los Estados Unidos a cambio de US$15.0 millones, (unos US$350.0 millones de hoy día).
Para principios del siglo XIX, San Francisco era un territorio poco habitado con menos de 400 personas. Pero en poco tiempo alcanzó la cantidad de 20,000 habitantes, todo gracias a la "Fiebre del Oro". Llegó a ser el segundo puerto más importante de la nación.
Entonces comienza a formarse la historia de lo que sería el pedazo de roca más famoso de los EE.UU. y posiblemente del mundo. El gobierno de los EE.UU. estaba preocupado por la seguridad de invasores extranjeros y decide en 1853, la construcción de una fortaleza para proteger el puerto y la ciudad de San Francisco. El diseño y los trabajos de la fortaleza estuvieron a cargo del cuerpo de ingenieros del ejército. Para lograr construir la fortaleza, hubo que dinamitar todo el centro de la isla, y el relleno y la tierra necesaria para darle vegetación a la isla se trajeron cientos de toneladas en barcazas desde la Isla del Ángel, una isla con abundante vegetación cercana a Alcatraz.
Cuando se terminó la construcción en 1859, esta fortaleza militar contaba con una impresionante capacidad de fuego con 155 cañones instalados alrededor de la isla, incluyendo tres cañones Rodmans de 50,000 libras capaces de disparar balas de 400 libras a una distancia de 4.8 km. Con esa extraordinaria demostración de fuerza nadie osó hacer una incursión ofensiva en esa parte del país. Por tanto, todo ese poderío de fuego nunca fue usado. Entre las novedades que se incorporaron a la isla estaba la construcción del primer faro de la zona oeste, su rayo de luz era producido por lámparas alimentadas de aceite de ballena y llegaba a 14 millas en el Pacífico. Pero para principios del siglo este faro era obsoleto, y se decidió construir uno moderno en 1909, que es el actual faro hecho de lámparas eléctricas. Después de ser una fortaleza militar, es otro acontecimiento histórico que cambia el uso de la isla. Había estallado la Guerra de Secesión en 1861, y el presidente Abraham Lincoln en 1862 suspendió a todos los ciudadanos el derecho de un proceso regular (lo que nosotros llamamos Habeas Corpus) y por esta razón, además de los prisioneros militares confederados y los militares desertores, muchos civiles, incluyendo californianos que habían apoyado o simpatizado con la causa del sur fueron llevados como prisioneros a Alcatraz. Luego de finalizada la guerra, continuó siendo una prisión militar. Otra guerra, la Hispano-Americana de 1898, también tuvo sus visitantes en Alcatraz y esto hizo subir la cantidad de prisioneros a 450. Más adelante, en 1909, cuando se habían eliminado los conflictos de guerra, la isla fue tomada por el Ejército de los EEUU, y con fuertes recursos federales se reacondicionaron las instalaciones y se construyó una estructura sólida de concreto sobre la ciudadela construida en 1860. Como la isla era inhóspita se tuvo que construir una gran torre para almacenar agua, (actualmente está en reconstrucción) la cual era traída por buques cisterna, y de una planta diesel generadora de electricidad. Cuando terminó esa gran remodelación en 1912, se consideró la estructura de concreto armado más grande del mundo y se convirtió oficialmente en el Cuartel Disciplinario de los EE.UU. de la Rama del Pacífico, esto es, una cárcel militar. Así estuvo operando durante veinte años.
Eran los tiempos de la Gran Depresión y las limitaciones de los fondos federales para cubrir los costos de mantenimiento, más las presiones por mantener una cárcel militar en tan duras condiciones a la luz de todo el tráfico marítimo y de la población de San Francisco, hizo que, finalmente, el ejército tomara la decisión de cerrar la prisión militar en 1933.
Sin embargo los años de la Gran Depresión y la instauración de la Ley Seca hicieron que se desarrollara una impresionante criminalidad de asaltantes de bancos, de contrabandistas de bebidas, asesinatos y otros hechos delictivos. Se habían producido escapes de las cárceles de muchos famosos gánsteres de la época. Esto hizo que el Departamento de Justicia buscara una prisión de máxima seguridad para albergar a los criminales más temidos del país. Entonces en octubre de 1933 adquirió la abandonada cárcel militar de La Isla de Alcatraz. Luego de invertirle nuevos fondos federales para hacerle modernas adaptaciones carcelarias a sus estructuras, el 1 de julio de 1934 se convirtió en la primera cárcel de máxima seguridad del gobierno federal. A la remodelada cárcel se le incorporó un comedor para los reclusos con balcones de tiro para los guardias y un sistema de gases lacrimógenos en el techo, era el único lugar donde los presos estaban juntos. La cárcel fue dividida en cuatro pabellones rectangulares, A,B,C,D, independientes uno de otro, pero con un pasillo central para las inspecciones de conteo por los guardias que se hacían seis veces todos los días. El total de celdas era de 600 pero solamente había 336 remodeladas, y nunca operó a plena capacidad, el promedio fue de 260 reclusos y el máximo alcanzó los 302. Cada celda, la cual era individual para cada recluso, medía 1.5 metros de ancho por 2.75 de largo, y en ese estrecho espacio estaba la pequeña cama, un inodoro y un lavamanos y una pequeña mesa con su asiento empotrado a la pared. Todo era inamovible. Una característica que me llamó la atención es que ninguna de las celdas se conecta con el techo ni con la pared, esto quiere decir que aunque un prisionero pudiera salir de su celda, aún estaba en la cárcel sin poder salir. Otra característica era que ninguna celda tenía llave individual, sino que se abrían y se cerraban mediante un sistema de palanca. La prisión de Alcatraz se estableció como una institución de disciplina, nada para regenerar a los reclusos. La primera norma era que al llegar el prisionero se le asignaba un número con el cual era identificado y llamado durante toda su estadía en la cárcel. Nunca jamás se les llamaría por su nombre. Con esto buscaban desmoralizar al recluso.
El primer alcalde fue James Johnson, un experto en prisiones. Fue quien implementó la férrea disciplina a todos los reclusos sin distinción, así como, a los 90 guardias de seguridad que tenía la prisión, los cuales fueron seleccionados personalmente por él. Tanto el alcaide como algunos de los guardias de seguridad vivían con sus familias en una sección especialmente construida para ellos. Ningún bote o barco se podía acercar a la isla a menos de 200 yardas, so pena de recibir una andanada de balas o ser arrestado por violación a una norma federal.
Como señalé anteriormente, existía una disciplina estricta. Por algo se le llamó a Alcatraz, La Isla del Diablo del Tío Sam. Todos los reclusos debían levantarse al toque de diana a las 6:30 y a las 6:50 debían estar listos, haber limpiado su celda, estar debidamente vestidos. El desayuno era a las 7:00 y terminaba a las 7:20, los reclusos que trabajaban se dirigían a sus puestos, los que no trabajaban volvían a sus celdas. Al finalizar la jornada de trabajo a las 11:30 cada uno pasaba por un detector de metales y luego pasaban al patio de recreo donde hacían una fila para dirigirse al comedor y tomar el almuerzo a las 11:40, a las 12:00 regresaban a sus celdas. Los que trabajaban iban al patio de recreo hasta las 4:15 pm, a las 4:25 pm se dirigían al comedor para la cena hasta las 4:45 pm, de donde volvían a sus celdas. En cada una de las comidas los reclusos debían entregar a la salida el tenedor y el cuchillo que habían utilizado. Las luces se apagan a las 9:30 pm. Tres veces por semana se bañaban y se afeitaban. Los que violaban cualquiera de las estrictas reglas, eran trasladados a las celdas del bloque D, el cual tenía dos tipos de celdas especiales para los de mala conducta. Unas iban desde el aislamiento, donde el recluso pasaba entre 3 a 5 días, las 24 horas en la celda sin comunicación. Hasta las celdas del castigo donde entre 5 a 19 días, además de las 24 horas, la celda era sellada con una puerta de hierro quedando en la más completa oscuridad. Tenía solamente un inodoro y un lavamanos y un colchón que se le entregaba a la hora de dormir y se lo retiraban en la mañana. Las comidas se le pasaban por una rendija de la puerta de hierro. Salían dos veces a la semana, una hora para ir al patio y otra para bañarse.
En agosto de 1934 Alcatraz empezó a recibir los primeros (diablos) prisioneros. Entre las leyendas del crimen organizado que fueron huéspedes, estaban George Kelly (Machine gun); Alvin Karpis (Creepy); Floyd Halmilton (el chofer de Bonnie and Clyde); Arthur Barker (Doc, el último hijo sobreviviente de la banda de Ma Baker); y el más famoso de todos los (diablos) prisioneros, Alphonse Capone (Al o Cara cortada Capone). Había sido sentenciado a once años de prisión por evasión tributaria. Pero sólo estuvo cuatro años en Alcatraz, de donde fue trasladado a otra prisión con mejor servicio hospitalario para tratarle una sífilis profunda. Fue liberado al cumplir su condena y se radicó en Miami, donde murió de neumonía, casi demente producto de la sífilis, a los 48 años. También estuvo en Alcatraz, Robert Stroud (el hombre pájaro) famoso porque en la prisión de Leavenworth donde cumplía una sentencia de por vida, comenzó a criar pequeños pájaros, como canarios y gorriones, e hizo un estudio pormenorizado de estas aves incluyendo sus enfermedades. Escribió dos libros sobre estas aves, los cuales fueron considerados los más avanzados de su época. Cuando lo mudaron a Alcatraz no pudo llevarse sus pájaros. Compré en Alcatraz una película sobre su vida y Burt Lancaster fue el actor que lo personificó.
En los 29 años que tuvo en funcionamiento la prisión de Alcatraz nunca hubo una mujer como reclusa. Hubo 36 hombres que intentaron escapar en 14 tentativas de fuga, de ellos 7 murieron a balazos en el intento, uno murió ahogado en la bahía, 3 se consideraron desaparecidos y el resto fueron capturados. En todas esas tentativas murieron 3 guardias. De todos esos intentos de fuga, dos se consideraron los más importantes. Una fue el 2 de mayo de 1946, y que se llamó el Motín de Alcatraz. Siete prisioneros se vieron involucrados, Joseph Cretzer, Bernard Coy, Marvin Hubbard, Miran Thompson, Sam Shockley y Clarence Carnes. El plan fue bien planificado, capturaron a dos guardias, uno de ellos armado, pero no lograron obtener la llave que los llevaría al patio. Para tratar de disuadirlos los guardias lanzaron bombas lacrimógenas, los reclusos se atrincheraron en las paredes de la cárcel. Al cabo de dos días hubo que llamar a los Marines del ejército y a la guardia costera quienes utilizaron armas de grueso calibre. Cuando los Marines entraron, encontraron sin vida a tres de los reclusos y al oficial Miller. De los tres que quedaron con vida, dos fueron acusados de la muerte del oficial y fueron condenados a muerte y trasladados a la prisión de San Quintín donde fueron ejecutados en la cámara de gas. Al otro le sumaron 99 años a su sentencia. Debemos destacar que en Alcatraz nunca se ejecutó a un prisionero.
El otro escape histórico llamado La Fuga de Alcatraz ocurrió el 11 de junio 1962 en el cual estuvieron involucrados los hermanos Clarence y John Anglin y Frank Lee Morris. Durante meses lograron hacer un hueco debajo del lavamanos, y el día acordado dejaron unas cabezas con pelos hechas de cartón y barro y pelos recogidos de la barbería para confundir a los guardias en los conteos nocturnos. Lograron colarse hasta el techo de la prisión para luego descender por el lado que daba acceso al mar. Sus cuerpos nunca fueron hallados y se presume que murieron ahogados, arrastrados por las frías y fuertes corrientes de la Bahía de San Francisco. Este episodio fue llevado al cine con el título Fuga de Alcatraz, protagonizado por Clint Easwood. Hoy día en la prisión han hecho unas réplicas de los maniquíes y de las celdas 148, 150, 151, con sus huecos de escape para que los visitantes las puedan apreciar.
Finalmente, debido al deterioro producido por el salitre del mar y los años de servicio, los costos de operación y mantenimiento, después de 102 años de utilizarse como prisión, por orden del entonces Procurador General de los EE.UU. Robert Kennedy, en marzo de 1963, se clausuró la prisión de Alcatraz, los presos fueron trasladados a distintas prisiones.
Así terminó la prisión que doblegó al diablo y a todos los que se quisieron parecer a él: La Prisión de Alcatraz.
Luego del cierre, Alcatraz estuvo recibiendo visitas, y en el 1970 unos indios nativos la ocuparon como protesta por las pérdidas de sus tierras ancestrales. Llegaron muchos indios de diferentes partes en apoyo a los reclamos. Pero luego de 19 meses con frío y sin condiciones mínimas para vivir, fueron abandonando la isla poco a poco, hasta que agentes federales sacaron a los últimos que quedaban. Luego en 1972 pasó a formar parte del Parque Nacional del Golden Gate, el cual administra y opera la isla y su área de recreación, la cual recibe más de un millón cuatrocientos mil visitantes al año.
Hasta 1848 el Estado de California era parte del territorio mexicano (al igual que Texas, Arizona, Nuevo México) y fue el último gobernador mexicano de ese estado llamado Pio Pico, quien tuvo la idea de construir un faro en el islote, pero sus planes terminaron cuando los yanquis tomaron el control del Estado de California y con ella de San Francisco por el Tratado Guadalupe Hidalgo en 1848, que puso fin a la guerra México-Americana. Con la derrota mexicana, los estados señalados más arriba pasaron a formar parte de los Estados Unidos a cambio de US$15.0 millones, (unos US$350.0 millones de hoy día).
Para principios del siglo XIX, San Francisco era un territorio poco habitado con menos de 400 personas. Pero en poco tiempo alcanzó la cantidad de 20,000 habitantes, todo gracias a la "Fiebre del Oro". Llegó a ser el segundo puerto más importante de la nación.
Entonces comienza a formarse la historia de lo que sería el pedazo de roca más famoso de los EE.UU. y posiblemente del mundo. El gobierno de los EE.UU. estaba preocupado por la seguridad de invasores extranjeros y decide en 1853, la construcción de una fortaleza para proteger el puerto y la ciudad de San Francisco. El diseño y los trabajos de la fortaleza estuvieron a cargo del cuerpo de ingenieros del ejército. Para lograr construir la fortaleza, hubo que dinamitar todo el centro de la isla, y el relleno y la tierra necesaria para darle vegetación a la isla se trajeron cientos de toneladas en barcazas desde la Isla del Ángel, una isla con abundante vegetación cercana a Alcatraz.
Cuando se terminó la construcción en 1859, esta fortaleza militar contaba con una impresionante capacidad de fuego con 155 cañones instalados alrededor de la isla, incluyendo tres cañones Rodmans de 50,000 libras capaces de disparar balas de 400 libras a una distancia de 4.8 km. Con esa extraordinaria demostración de fuerza nadie osó hacer una incursión ofensiva en esa parte del país. Por tanto, todo ese poderío de fuego nunca fue usado. Entre las novedades que se incorporaron a la isla estaba la construcción del primer faro de la zona oeste, su rayo de luz era producido por lámparas alimentadas de aceite de ballena y llegaba a 14 millas en el Pacífico. Pero para principios del siglo este faro era obsoleto, y se decidió construir uno moderno en 1909, que es el actual faro hecho de lámparas eléctricas. Después de ser una fortaleza militar, es otro acontecimiento histórico que cambia el uso de la isla. Había estallado la Guerra de Secesión en 1861, y el presidente Abraham Lincoln en 1862 suspendió a todos los ciudadanos el derecho de un proceso regular (lo que nosotros llamamos Habeas Corpus) y por esta razón, además de los prisioneros militares confederados y los militares desertores, muchos civiles, incluyendo californianos que habían apoyado o simpatizado con la causa del sur fueron llevados como prisioneros a Alcatraz. Luego de finalizada la guerra, continuó siendo una prisión militar. Otra guerra, la Hispano-Americana de 1898, también tuvo sus visitantes en Alcatraz y esto hizo subir la cantidad de prisioneros a 450. Más adelante, en 1909, cuando se habían eliminado los conflictos de guerra, la isla fue tomada por el Ejército de los EEUU, y con fuertes recursos federales se reacondicionaron las instalaciones y se construyó una estructura sólida de concreto sobre la ciudadela construida en 1860. Como la isla era inhóspita se tuvo que construir una gran torre para almacenar agua, (actualmente está en reconstrucción) la cual era traída por buques cisterna, y de una planta diesel generadora de electricidad. Cuando terminó esa gran remodelación en 1912, se consideró la estructura de concreto armado más grande del mundo y se convirtió oficialmente en el Cuartel Disciplinario de los EE.UU. de la Rama del Pacífico, esto es, una cárcel militar. Así estuvo operando durante veinte años.
Eran los tiempos de la Gran Depresión y las limitaciones de los fondos federales para cubrir los costos de mantenimiento, más las presiones por mantener una cárcel militar en tan duras condiciones a la luz de todo el tráfico marítimo y de la población de San Francisco, hizo que, finalmente, el ejército tomara la decisión de cerrar la prisión militar en 1933.
Sin embargo los años de la Gran Depresión y la instauración de la Ley Seca hicieron que se desarrollara una impresionante criminalidad de asaltantes de bancos, de contrabandistas de bebidas, asesinatos y otros hechos delictivos. Se habían producido escapes de las cárceles de muchos famosos gánsteres de la época. Esto hizo que el Departamento de Justicia buscara una prisión de máxima seguridad para albergar a los criminales más temidos del país. Entonces en octubre de 1933 adquirió la abandonada cárcel militar de La Isla de Alcatraz. Luego de invertirle nuevos fondos federales para hacerle modernas adaptaciones carcelarias a sus estructuras, el 1 de julio de 1934 se convirtió en la primera cárcel de máxima seguridad del gobierno federal. A la remodelada cárcel se le incorporó un comedor para los reclusos con balcones de tiro para los guardias y un sistema de gases lacrimógenos en el techo, era el único lugar donde los presos estaban juntos. La cárcel fue dividida en cuatro pabellones rectangulares, A,B,C,D, independientes uno de otro, pero con un pasillo central para las inspecciones de conteo por los guardias que se hacían seis veces todos los días. El total de celdas era de 600 pero solamente había 336 remodeladas, y nunca operó a plena capacidad, el promedio fue de 260 reclusos y el máximo alcanzó los 302. Cada celda, la cual era individual para cada recluso, medía 1.5 metros de ancho por 2.75 de largo, y en ese estrecho espacio estaba la pequeña cama, un inodoro y un lavamanos y una pequeña mesa con su asiento empotrado a la pared. Todo era inamovible. Una característica que me llamó la atención es que ninguna de las celdas se conecta con el techo ni con la pared, esto quiere decir que aunque un prisionero pudiera salir de su celda, aún estaba en la cárcel sin poder salir. Otra característica era que ninguna celda tenía llave individual, sino que se abrían y se cerraban mediante un sistema de palanca. La prisión de Alcatraz se estableció como una institución de disciplina, nada para regenerar a los reclusos. La primera norma era que al llegar el prisionero se le asignaba un número con el cual era identificado y llamado durante toda su estadía en la cárcel. Nunca jamás se les llamaría por su nombre. Con esto buscaban desmoralizar al recluso.
El primer alcalde fue James Johnson, un experto en prisiones. Fue quien implementó la férrea disciplina a todos los reclusos sin distinción, así como, a los 90 guardias de seguridad que tenía la prisión, los cuales fueron seleccionados personalmente por él. Tanto el alcaide como algunos de los guardias de seguridad vivían con sus familias en una sección especialmente construida para ellos. Ningún bote o barco se podía acercar a la isla a menos de 200 yardas, so pena de recibir una andanada de balas o ser arrestado por violación a una norma federal.
Como señalé anteriormente, existía una disciplina estricta. Por algo se le llamó a Alcatraz, La Isla del Diablo del Tío Sam. Todos los reclusos debían levantarse al toque de diana a las 6:30 y a las 6:50 debían estar listos, haber limpiado su celda, estar debidamente vestidos. El desayuno era a las 7:00 y terminaba a las 7:20, los reclusos que trabajaban se dirigían a sus puestos, los que no trabajaban volvían a sus celdas. Al finalizar la jornada de trabajo a las 11:30 cada uno pasaba por un detector de metales y luego pasaban al patio de recreo donde hacían una fila para dirigirse al comedor y tomar el almuerzo a las 11:40, a las 12:00 regresaban a sus celdas. Los que trabajaban iban al patio de recreo hasta las 4:15 pm, a las 4:25 pm se dirigían al comedor para la cena hasta las 4:45 pm, de donde volvían a sus celdas. En cada una de las comidas los reclusos debían entregar a la salida el tenedor y el cuchillo que habían utilizado. Las luces se apagan a las 9:30 pm. Tres veces por semana se bañaban y se afeitaban. Los que violaban cualquiera de las estrictas reglas, eran trasladados a las celdas del bloque D, el cual tenía dos tipos de celdas especiales para los de mala conducta. Unas iban desde el aislamiento, donde el recluso pasaba entre 3 a 5 días, las 24 horas en la celda sin comunicación. Hasta las celdas del castigo donde entre 5 a 19 días, además de las 24 horas, la celda era sellada con una puerta de hierro quedando en la más completa oscuridad. Tenía solamente un inodoro y un lavamanos y un colchón que se le entregaba a la hora de dormir y se lo retiraban en la mañana. Las comidas se le pasaban por una rendija de la puerta de hierro. Salían dos veces a la semana, una hora para ir al patio y otra para bañarse.
En agosto de 1934 Alcatraz empezó a recibir los primeros (diablos) prisioneros. Entre las leyendas del crimen organizado que fueron huéspedes, estaban George Kelly (Machine gun); Alvin Karpis (Creepy); Floyd Halmilton (el chofer de Bonnie and Clyde); Arthur Barker (Doc, el último hijo sobreviviente de la banda de Ma Baker); y el más famoso de todos los (diablos) prisioneros, Alphonse Capone (Al o Cara cortada Capone). Había sido sentenciado a once años de prisión por evasión tributaria. Pero sólo estuvo cuatro años en Alcatraz, de donde fue trasladado a otra prisión con mejor servicio hospitalario para tratarle una sífilis profunda. Fue liberado al cumplir su condena y se radicó en Miami, donde murió de neumonía, casi demente producto de la sífilis, a los 48 años. También estuvo en Alcatraz, Robert Stroud (el hombre pájaro) famoso porque en la prisión de Leavenworth donde cumplía una sentencia de por vida, comenzó a criar pequeños pájaros, como canarios y gorriones, e hizo un estudio pormenorizado de estas aves incluyendo sus enfermedades. Escribió dos libros sobre estas aves, los cuales fueron considerados los más avanzados de su época. Cuando lo mudaron a Alcatraz no pudo llevarse sus pájaros. Compré en Alcatraz una película sobre su vida y Burt Lancaster fue el actor que lo personificó.
En los 29 años que tuvo en funcionamiento la prisión de Alcatraz nunca hubo una mujer como reclusa. Hubo 36 hombres que intentaron escapar en 14 tentativas de fuga, de ellos 7 murieron a balazos en el intento, uno murió ahogado en la bahía, 3 se consideraron desaparecidos y el resto fueron capturados. En todas esas tentativas murieron 3 guardias. De todos esos intentos de fuga, dos se consideraron los más importantes. Una fue el 2 de mayo de 1946, y que se llamó el Motín de Alcatraz. Siete prisioneros se vieron involucrados, Joseph Cretzer, Bernard Coy, Marvin Hubbard, Miran Thompson, Sam Shockley y Clarence Carnes. El plan fue bien planificado, capturaron a dos guardias, uno de ellos armado, pero no lograron obtener la llave que los llevaría al patio. Para tratar de disuadirlos los guardias lanzaron bombas lacrimógenas, los reclusos se atrincheraron en las paredes de la cárcel. Al cabo de dos días hubo que llamar a los Marines del ejército y a la guardia costera quienes utilizaron armas de grueso calibre. Cuando los Marines entraron, encontraron sin vida a tres de los reclusos y al oficial Miller. De los tres que quedaron con vida, dos fueron acusados de la muerte del oficial y fueron condenados a muerte y trasladados a la prisión de San Quintín donde fueron ejecutados en la cámara de gas. Al otro le sumaron 99 años a su sentencia. Debemos destacar que en Alcatraz nunca se ejecutó a un prisionero.
El otro escape histórico llamado La Fuga de Alcatraz ocurrió el 11 de junio 1962 en el cual estuvieron involucrados los hermanos Clarence y John Anglin y Frank Lee Morris. Durante meses lograron hacer un hueco debajo del lavamanos, y el día acordado dejaron unas cabezas con pelos hechas de cartón y barro y pelos recogidos de la barbería para confundir a los guardias en los conteos nocturnos. Lograron colarse hasta el techo de la prisión para luego descender por el lado que daba acceso al mar. Sus cuerpos nunca fueron hallados y se presume que murieron ahogados, arrastrados por las frías y fuertes corrientes de la Bahía de San Francisco. Este episodio fue llevado al cine con el título Fuga de Alcatraz, protagonizado por Clint Easwood. Hoy día en la prisión han hecho unas réplicas de los maniquíes y de las celdas 148, 150, 151, con sus huecos de escape para que los visitantes las puedan apreciar.
Finalmente, debido al deterioro producido por el salitre del mar y los años de servicio, los costos de operación y mantenimiento, después de 102 años de utilizarse como prisión, por orden del entonces Procurador General de los EE.UU. Robert Kennedy, en marzo de 1963, se clausuró la prisión de Alcatraz, los presos fueron trasladados a distintas prisiones.
Así terminó la prisión que doblegó al diablo y a todos los que se quisieron parecer a él: La Prisión de Alcatraz.
Luego del cierre, Alcatraz estuvo recibiendo visitas, y en el 1970 unos indios nativos la ocuparon como protesta por las pérdidas de sus tierras ancestrales. Llegaron muchos indios de diferentes partes en apoyo a los reclamos. Pero luego de 19 meses con frío y sin condiciones mínimas para vivir, fueron abandonando la isla poco a poco, hasta que agentes federales sacaron a los últimos que quedaban. Luego en 1972 pasó a formar parte del Parque Nacional del Golden Gate, el cual administra y opera la isla y su área de recreación, la cual recibe más de un millón cuatrocientos mil visitantes al año.
Diario Libre
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