Brindo por ti y por mí
En esta Navidad quiero brindar por ti y por mí, por el tiempo que hemos pasado juntos, por las cosas de las que hemos disfrutado, por los amigos y amigas en común, por la familia, por los ratos de sueños y risas, por los tuyos y los míos, por las metas alcanzadas y las que no quedan por alcanzar, por el paisaje cuajado de árboles y flores, por el mar y todo lo hermoso que tiene nuestro país, por los ríos, por los caminos que hemos transitado, por aquella juventud lejana que hoy es pasado y sin embargo viven el presente cada día. Por los que se han ido y siguen pendientes en nuestros recuerdos. Alza tu copa que, aunque la mía lejana, está junto a la tuya y brindemos por los amores florecidos un día y por los otros que nos dejaron a un lado. Brindemos por todos, no importa dónde estén, ni cómo estén, le seguimos queriendo, añorando su presencia, y por ellos y para ellos, esta copa a nivel del corazón.
Brindo por ti y por mí, por lo que hicimos y lo que nos quedó por hacer. Por los errores cometidos y que nos sirvieron de experiencia. Por la ventana abierta para ver el sol y por el rincón oscuro donde refugiamos nuestros desconsuelos. Por el amigo que nos tendió la mano y por el otro que nos dio la espalda pero que al final supimos que era lo mejor. Por el que nos dejó tirado y por lo cual aprendimos a levantarnos con nuestro propio esfuerzo. Por el hipócrita que nos hizo creer en sus mentiras y luego supimos cómo y dónde está el buen amigo. Pero más que todo brindemos por el que nos prestó su hombro para llorar la infelicidad que nos hirió del malo. Por el que nos tendió la mano para ayudar más. Por ese que llegó un día a casa a traernos la sonrisa, la esperanza, la fe y el futuro. Por ese buen amigo, por esa buena amiga, brindemos.
Brindemos por la salud, por los años vividos y los que nos quedan por vivir. Brindemos también por el que nos dejó con lágrimas y el corazón partido cuando nos dijo adiós. Así lo quiero, que brindemos por ti y por mí, por una infancia feliz, por una juventud con miras al porvenir, con unos años que ahora nos hacen ver lo que fuimos y lo que quisimos ser. Por lo que alcanzamos y por lo que no alcanzamos pero que hoy vemos que no era lo principal. Por esa amiga solidaria, aquella que a pesar de los años sigue siendo igual. Por el que nos llama para saber cómo estamos, si somos felices, si necesitamos algo de él. Y así seguimos brindando, por esto, por aquello, por lo de más allá, por lo que vendrá. Alzo mi copa y brindo por todo lo que me ha dado la vida, en especial por ti amiga del alma y por ti amigo querido, por ti que me lees cada sábado, por estar de acuerdo o no estarlo. Respeto tu opinión y te doy gracias por leerme.
Bueno, de tanto brindar, ya estoy borracha, de felicidad, sonreída, con mi pensamiento en ti, en tu cariño, en tu solidaridad conmigo, en tu abrazo a distancia, con el corazón en esa patria hermosa que nos trajo al mundo y con la esperanza de que por mucho tiempo, el que nos queda por vivir, estemos unidos.Denver, Colorado
nos quedan por vivir. También por el que nos dejó con
lágrimas y el corazón partido cuando nos dijo adiós.
Diario Libre
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