×
Compartir
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Horóscopos
Crucigrama
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Versión Impresa
Redes Sociales
Lecturas

El perdón lleva su tiempo

Hay personas que te dicen que debes perdonar pero eso lleva su tiempo. Los que andan por la vida arruinando a otros y luego siguen como si nada, que recuerden que la vida da vueltas y si agreden donde más te duele, que sepan que el perdón no es fácil, que no crece de un día para otro. Que la agresión hace crecer una pasión llamada odio, también un resentimiento llamado rencor y un aborrecimiento que crece junto a una ciega pasión. El perdón dependerá del tamaño y la profundidad que el mal te cause. No se sonríe, ni se da las gracias por la ofensa. Eso habría que examinarlo. ¿Perdonarías a las pocas horas a quien te mate o te viole a una hija? Mientras se tiene el corazón roto, el diario vivir se llena de problemas y no es fácil levantar la mirada, sonreír y decir "todo está bien.

Si ves dentro de ti, luego de un insulto, de una ofensa, sabrás que lo que viene es llorar, sentir odio y querer que esa persona sea condenada por todo el que le rodea. Quizás, no siempre, pasado un tiempo puedas perdonar metiendo en un rincón lo que te ha hecho (si es poco), buscar que eso vaya perdiendo fortaleza y se convierta en un recuerdo cada vez más lejano. Naturalmente, dependerá de tus heridas, quizás nunca cicatrizadas. A veces se olvida, se perdona, pero otras veces no. A veces se le dice al ofensivo personaje, pero otras veces, aunque se perdone, no se le dice. Y es posible que jamás lo vuelvas a ver. Como ves, querido lector, estimada lectora, hay veces en que el perdón no tiene espacio.

Piensa, reflexiona, medita, pues el perdón tranquiliza el alma, favorece a uno mismo y deja a un lado ese hecho malvado, y algún día te devuelve una sonrisa. Eso, dependerá de qué, de cómo y cuándo. Es posible que lo que te hicieron viva contigo para siempre, dándote latigazos, arañándote, con heridas que nunca cicatrizan. Es que hay agravios que no se pueden y no se deben perdonar. Pero si el corazón está herido, acarícialo, dale alguna medicina, aun así, jamás olvidarás. Si te han matado a un ser querido, olvidarlo hará decir que estás enajenado, loco de remate, y es que esas cosas no se pueden sacar de la vida y si lo haces tu mente escupirá en tu cerebro: ¿estarás bien?

En la vida es preciso respetar y valorar. Tus palabras dirán lo que eres, pero más tus acciones. No tengas decisiones negativas, pues eso hará que no seas respetado. Cuando agredes, nace el rencor y es difícil que te perdonen. Entonces te tocará a ti pedir perdón. El perdón tiene dos caras: o perdonas, o te perdonan. Lleva su tiempo. Tal vez no llegue nunca. Dependerá del tamaño del agravio y por donde van tus pasos. El perdón es un sentimiento que va naciendo con el tiempo y, sin embargo, puede morir con el odio, el rencor y el aborrecimiento. Como ves, dependerá de lo que hay que perdonar. Reflexiono sobre esto porque me mandan por Facebook, y cada hora, mensajes en que se dice que se debe perdonar pero no dicen ni cómo, ni por qué, ni cuándo. ¡Ay Facebook, cuántas cosas sin sentido mandan por ti!

Denver, Colorado

El perdón tiene dos caras: o perdonas, o te perdonan. Lleva su tiempo. Tal vez no llegue nunca. El perdón es un sentimiento que va naciendo con el tiempo y, sin embargo, puede morir con el odio, el rencor y el aborrecimiento.