La urgencia de lograr una buena gestión municipal

$!La urgencia de lograr una buena gestión municipal

Palabras pronunciadas por Rafael Emilio Yunén durante la presentación del libro 10 temas urgentes para la gestión pública local en República Dominicana.

Celebramos la segunda edición de este libro dedicado a presentar diez temas apremiantes que debieran formar parte de la agenda diaria de los gobiernos municipales. Por diversos motivos, es ahora cuando finalmente sale a circular. No obstante, la eficacia de su contenido permitirá que el mismo sirva de referencia no solo para los candidatos que resulten escogidos en el próximo certamen electoral, sino también para los tomadores de decisiones vinculadas a la gestión municipal, al igual que para todos los munícipes de las diversas localidades del país.

La intención básica de esta publicación es la de colaborar con el establecimiento de políticas municipales ya que, generalmente, esos lineamientos no se definen ni se gestionan pensando en el mejoramiento de los territorios donde convive la población.

Una localidad urbana o rural que se maneje sin políticas municipales precisas y eficaces traerá como consecuencia la proliferación de territorios deteriorados que evidencian la existencia de gobiernos locales débiles, incapaces de manejar transparentemente los recursos y los bienes a su alcance, indiferentes a las necesidades ciudadanas, y permisivos frente a la especulación con el suelo que realizan algunos sectores productivos.

Como prueba de lo anterior, bastaría con observar el lamentable panorama en que se desenvuelven todos los habitantes de nuestras áreas urbanas y rurales, cuya vida cotidiana está caracterizada por la desprotección y la ausencia de mecanismos para el ejercicio de los derechos ciudadanos con el fin de conseguir patrones básicos de calidad ambiental, económica y social.

Veamos algunos de esos factores que evidencian desórdenes territoriales o ambientales en nuestros municipios:

• Inexistencia o presencia de redes inadecuadas del tendido eléctrico y de la infraestructura de agua y alcantarillado.

• Pésimo diseño y frecuente deterioro de las vías de comunicación.

• Falta de regulación o de cumplimiento de ordenanzas y normas para: estacionamientos, tránsito y transporte; localización de actividades y negocios; entre otros aspectos imprescindibles de la vida urbana.

• Abandono u ocupación inapropiada de los espacios públicos.

• Súper-contaminación visual a causa de proliferación excesiva de letreros y anuncios innecesarios.

• Mala deposición y limitada recolección de todo tipo de residuos.

• Yuxtaposición de establecimientos con distintos usos y pésima calidad constructiva.

• Ausencia de arborización y ornato adecuado para la convivialidad en ambientes sanos.

• Falta de planes de manejo ambiental de cañadas urbanas.

• Permisividad pervertida para decidir la localización de actividades que no cumplen con los estándares elementales de funcionamiento.

• Escaso equipamiento o ninguna infraestructura para la entrega de servicios comunales.

• Indiferencia o imposibilidad para controlar la ocupación informal de terrenos.

• Permisos, legales o hasta ilegales, para el desarrollo de proyectos habitacionales, comerciales o industriales en lugares inapropiados.

• Diseminación absoluta de agentes causantes de ruido excesivo.

• Aprobación de proyectos o inversiones cuestionables, innecesarias o no-prioritarias, que solo benefician a sectores particulares públicos o privados.

Es cierto que algunos de estos factores son causados por inconductas ciudadanas, pero todos ellos también revelan una falta de visión, de capacitación, de presupuesto y de equipamientos de parte de una gestión municipal con limitaciones para concertar esfuerzos públicos y privados que aseguren el enfrentamiento de estos desórdenes con el fin de lograr la competitividad del municipio y la atracción de inversiones necesarias a nivel económico, social y ambiental.

Si este contexto no cambia, los territorios municipales seguirán siendo verdaderos espacios caóticos y desordenados, donde se continuarán realizando intervenciones irregulares por parte de actores y procesos sociales que pertenecen a cuatro tipos de economías: la economía pública, la economía corporativa, la economía popular y la economía internacional. Estas cuatro economías se encuentran en un sistema socio-espacial que concentra el uso y los beneficios de la ciudad en un pequeño sector, lo que trae consigo la creación y reproducción de la desigualdad social.

Para revertir esta situación, hace falta que todos los sectores del municipio puedan tener acceso a sus recursos naturales y sociales. Se requiere entonces el fortalecimiento de un proceso de democratización que se traduzca en políticas nacionales y municipales de descentralización en todas las escalas, y que estas se transfieran a los territorios locales por medio de la planificación y gestión municipal (municipalización).

Lograr estos cambios requiere que las intervenciones de los gobiernos, tanto a nivel nacional como local, se verifiquen y operen en tres dimensiones interrelacionadas: la ambiental/territorial, la social/económica y la política/administrativa.

Si actuamos de esta manera, podríamos responder las tres grandes preguntas que plantea el programa de reforma municipal que se ha intentado llevar a cabo, aunque con poco éxito, en nuestro país:

• ¿Cuáles oportunidades hay que potenciar y cuáles debilidades institucionales hay que superar para que los ayuntamientos sean entes de desarrollo local?

• ¿En qué medida la legislación dominicana y la forma de hacer política favorece u obstaculiza que los gobiernos locales sean verdaderos gestores y articuladores del desarrollo en el territorio en el cual cada uno gobierna?

• ¿Cuáles serían los nudos a desenredar en el sistema de relación gobierno local - gobierno central - sector privado - otros sectores sociales?

Volviendo al contenido del libro que hoy se presenta, y en base a los planteamientos antes expuestos, me he permitido subdividir en cuatro grupos los 10 temas que aquí se señalan como urgentes:

Grupo 1. Reducción de la marginalidad, el cual ha sido abordado por tres especialistas: Román Batista, entrevistado para el Tema 8 sobre inequidad social, destacando el aspecto de la habitabilidad de los asentamientos; Susi Pola, entrevistada para el Tema 2 sobre desigualdad, destacando la dimensión de género; y Juan Castillo, entrevistado para el Tema 5 sobre exclusión, destacando la participación ciudadana.

Grupo 2. Dinamización de actores productivos locales, el cual ha sido abordado por dos especialistas: Juan Elvin Figueroa, entrevistado para el Tema 9 sobre economías locales, destacando las inversiones prioritarias; y Saúl Abreu, entrevistado para el Tema 7 sobre inversiones en servicios municipales, destacando las alianzas público-privadas.

Grupo 3. Atención a temas particulares poco valorados, el cual ha sido abordado por tres especialistas: Indhira de Jesús, entrevistada para el Tema 6 sobre la degradación ambiental, destacando el cambio climático; Rafael Emilio Yunén, entrevistado para el Tema 1 sobre prácticas culturales, destacando su vinculación con el desarrollo local; y Carlos Pimentel, entrevistado para el Tema 10 sobre la calidad y transparencia de los servicios municipales, destacando la profesionalización del sector público.

Grupo 4. Profundización y ampliación del ámbito municipal, el cual ha sido abordado por dos especialistas: Pedro Juan del Rosario, entrevistado para el Tema 4 sobre territorialidad, destacando el olvidado desarrollo rural; y Onofre Rojas, entrevistado para el Tema 3 sobre la colaboración entre ayuntamientos, destacando la mancomunidad de municipios.

La presentación de estos diez temas para la gestión local de nuestros territorios y comunidades requiere que nuestras autoridades y ciudadanos actuemos con prontitud y diligencia para abordar los problemas y las posibilidades de solucionarlos.

John P. Kotter, considerado como la gran autoridad en liderazgo y cambio, advierte lo siguiente: “quienes comprenden la verdadera urgencia de alcanzar las metas, siempre están vigilantes para seguir adelante. Las personas que actúan con un sentido de urgencia son lo opuesto a las personas autocomplacientes que se esconden, se ofuscan y se rinden. Actuar con urgencia significa enfrentar el futuro con audacia y con el claro propósito de desentrañar los riesgos y las oportunidades que trae el cambio”.

El libro que hoy presentamos señala por qué es de excepcional importancia abordar estos 10 temas con un verdadero sentido de urgencia por parte de los gestores municipales que quisieran trabajar por el mejoramiento de la población que ellos representan dentro de sus respectivas áreas urbanas y rurales.

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