20170909 https://www.diariolibre.com

Los padres, las madres, en las escuelas, en los colegios, hasta en las iglesias y todas las calles, se le debe decir a las muchachitas menores de edad, y hasta a las mayores, que tengan muy presente lo que significa tener relación sexual con el novio y con alguien que les ofrezca dinero para acostarse con ella. Debe saber que con una relación sexual de pronto vine un embarazo y que aunque ese novio le diga que la quiere, puede ser que no quiera un embarazo, pues traer un niño o niña a la vida, cuesta dinero y una obligación.

Y saber que ese desengaño les puede llevar a ser asesinadas a palos, a cuchillada, destrozarles el vientre, todo el cuerpo, y tirarlas a un río, envolverlas en maletas para enterrarlas en un lugar poco conocido y otras tantas cosas, como las que ha sucedido en estos, noticias tan dolorosas que da mucho pena conocerlas. Y eso “novitos”, esos hombres (incluyendo a padres y padrastros), huyen, niegan, se sonríen, y si van la cárcel, cuando salen hacen, lo mismo.

Esa relación sexual que llega hasta las mujeres de más edad, es algo que está arropando este país y los asesinos vuelan de un lugar a otro. Ya que en muchas escuelas se habla de lo que es la sexualidad, parece que no se cuenta del problema que muchas veces traen la niñas y por qué hay que tener cuidado.

Me duele mucho todo lo que ha pasado con esas menores, pero hay que ver que muchas veces las “madres” venden a sus hijas menores y hasta cuando son apenas niñas de pocos años. Este país tiene que poner, hasta en plena calle, las negatividades que trae esa relación. Y cualquiera se cae de espalda al saber que la madre de ese delincuente lo protege, tratando de esconder su delito y hasta busca otros hombres para que escondan el cadáver de esa menor asesinada por su hijo. Eso ha pasado. Y me da mucha rabia que además del asesinato, la madre se apañe al supuesto olvido.

Me contó un “fulano”, en plena calle, que él desde los siete años tenía relaciones con mujeres mayores y menores, les pagaba, pero que se cuidaba envolviendo el pene aunque fuera en un “papelito”.

¡Por Dios... tratemos de que todo sea como debe ser!

COMENTARIOS
Para comentar, inicie sesión o regístrese