Un Duende llamado Manuel

Hace justo tres años falleció en su apartamento de Nueva York Manuel Sánchez Acosta (Santiago, 18/8/1914; 19/4/2006), cuyos restos mortales acompañamos hasta su morada definitiva en el cementerio municipal de La Vega. Su entrañable patria chica, que le vio crecer y despuntar la vocación musical temprana, le rindió un sentido homenaje cívico al médico compositor de Paraíso soñado, A primera vista, Ven, Maribel, El Ají Caribe y Papá Bocó. Aires que enlazaron romances y salpimentaron la sociabilidad danzaría de varias generaciones en la pista del bolero y el merengue.
Manuel & sus Amigos La Nueva Música de Sánchez Acosta, fue la última producción integral de nuestro consagrado compositor radicado por media centuria en Nueva York, con la participación de músicos de renombre internacional como Vangelis, Tito Puente, Paquito D'Rivera, Claudio Roditi, Chuck Loeb, Airto Moreira, Flora Purim, Eddy Martínez, Sergio Brandao, Mauricio Smith. Originalmente grabada en 1986 como un ballet en ocho movimientos con el título Paintings, esta excelente combinación de talentos musicales había permanecido en el anonimato hasta que en el 2002 el Dr. Sánchez Acosta se me acercó junto a Jorge Taveras en el Banco Central para ofrecerla en ocasión de la celebración del 55 aniversario de la institución.
Esta fusión de géneros musicales dominicanos como el merengue, con jazz, música electrónica e influencias clásicas, se hizo realidad en octubre del 2002 en un CD presentado en el Teatro Nacional con la presencia de Manuel y un grupo de jazzistas encabezados por Michael Camilo, Paquito D'Rivera, Giovanni Hidalgo, Chano Domínguez, y Eliane Elías, ocasión en la que se le rindió un emocionado tributo.
Otros homenajes siguieron antes de Manuel decirnos adiós ("José, ya la máquina no funciona"). El recital Paraíso soñado que le dedicara Danny Rivera en La Fiesta del hotel Jaragua, al que acudimos junto a Rhina Ramírez y al compositor. La vocalización de este tema por el University Glee Club de Nueva York, un coro centenario formado por 150 voces masculinas que lo interpretó en un repertorio de clásicos en el Avery Fisher Hall. El último, en ocasión de la presentación de la obra El Bolero Visiones y Perfiles de una Pasión Dominicana que editara Verizon en diciembre del 2005, le causó una inmensa emoción cuando se le tributó, todos de pies, una prolongada ovación.
En sus 92 años de fecunda existencia, este médico y músico vegano establecido por más de 50 en la ciudad de los rascacielos, cosechó amistades entre músicos y artistas que desfilaron en sesiones de descarga por sus apartamentos de Park Avenue y West End, equipados con sendos pianos y percusión. Figuras tan legendarias como Ernesto Lecuona, Machito Grillo, Mario Bauzá, Tito Puente, Mongo Santamaría, Tito Rodríguez, Noro Morales, Celia Cruz, Graciela, Julio Gutiérrez, Bobby Collazo, Agustín Mercier, Marco Rizzo, Vicentico Valdés, Rolando Laserie, Chico O'Farril, Miguelito Valdés, Paquito D'Rivera, Vangelis, Carlos Franzetti, Lalo Schifrin, y Jorge Dalto.
Sus compatriotas y colegas del teclado Michael Camilo, Rafael Solano, Jorge Taveras, Manuel Tejada y su carnal Bullumba Landestoy, hicieron del hogar newyorkino de Sánchez Acosta un punto de encuentro, como antes lo había sido para Negrito Chapuseaux, Simó Damirón, Sylvia De Grasse, Mercedes Sagredo, Mario de Jesús y Babín Echavarría. Como lo fuera para Rhina Ramírez, Sonia Silvestre, Cecilia García, Maridalia Hernández, Juan Luis Guerra, Fernando Casado, Luis Días, Freddy Beras Goico y Yaqui Núñez del Risco.
De estos enlaces de bohemia macerados en noches de descargas y búsquedas tonales, de contrapuntos y disonancias, experimentaciones sonoras y sincera amistad, surgieron muchos temas del Manuel Sánchez Acosta menos conocido. Del Manuel Sánchez Acosta "en inglés", cuya huella debemos reconstruir tras su partida física. Para documentar una etapa en la que estuvo acompañado de una plétora de fabulosos músicos experimentados y creativos, personalidades claves del jazz latino, de los ritmos afro americanos y del movimiento de la New Age.
Notas Biográficas
Formado en ambiente musical en La Vega, ya a los 8 años el niño Manuel tocaba la batería en la orquesta de su tío Juan Alejandro "Dindín" Acosta, con Luis Alberti en el violín y Sixto Brea como saxo tenor. Junto a Enriquillo Sánchez creó en su pueblo la agrupación Casino para amenizar fiestas. Siendo estudiante de medicina en la Universidad de Santo Domingo formó en 1936, junto a su compañero de curso Billo Frómeta, la Santo Domingo Jazz Band, integrada por Simó Damirón en el piano y acordeón, Nando Frómeta saxo tenor, Billo saxo alto, Cecilio Comprés trompeta y Negrito Chapuseaux cantante. Manuel era una suerte de utility que tocaba batería, guitarra, contrabajo y piano, autor del tema que identificaba a esta formación.
En diciembre de 1937 se produjo el histórico viaje de la banda a Caracas para amenizar el baile de Año Nuevo en el Roof Garden del Hotel Madrid. El padre de Manuel -un general de férrea disciplina- se opuso a que el hijo la acompañara, ya que insistía en que debía terminar la carrera de medicina. "Papá no quería que fuera músico" decía nostálgico Sánchez Acosta, temeroso su progenitor de una segura existencia azarosa. "Primero tráigame el título", le sentenció el recio general Manuel Sánchez Suero. El resto, reforzado con otros músicos, acompañó a Billo y fue así como surgió la agrupación Billo's Happy Boys, que luego mutaría a la Billo's Caracas Boys, una big band que llenó de gloria medio siglo de música venezolana.
A temprana edad Sánchez Acosta compuso temas que le aseguraron un lugar en la historia latinoamericana del bolero como Paraíso Soñado, Mi Adoración, Ven, Maribel, A Primera Vista, interpretados por las voces de Juan Lockward, Alberto Beltrán, Rafael Colón, Marcelino Plácido, Lope Balaguer, Francis Santana y luego por una nueva generación: Luchy Vicioso, Rhina Ramírez, Sonia Silvestre, Cecilia García, Cuqui Defilló, Los Solmeños, Arístides Incháustegui, Fernando Casado, Mercedes Hernández, Sergio Vargas. Así como por Tito Rodríguez, Graciela, Rolando Laserie, Vicentico Valdés, Roberto Ledesma, Joe Valle, Alcy Sánchez, Alcy Acosta, entre otros.
A la muerte de Trujillo, Manuel abrió en El Conde un piano bar emblemático de los años 60. Soplaban aires libertarios y El Baitoa se convirtió en centro de la bohemia capitalina, con el imán de Enriquillo Sánchez en el teclado rítmico y las atenciones del anfitrión. Billo Frómeta, Negrito Chapuseaux, Simó Damirón, Sylvia De Grasse, Salvador Sturla, Babín Echavarría, Luis Alberti, Juan Lockward, los viejos amigos de Sánchez Acosta, se encontraban en este espacio mágico con la nueva hornada de artistas encabezada por Rafael Solano, Manuel Troncoso, Aníbal de Peña, Los Solmeños (Horacio y Rafael Pichardo, Nandy Rivas, Tito Saldaña), Fernando Casado, Niní Cáffaro, José Lacay, Yvette Pereira, Sonya Lefeld, Luchy Vicioso.
Una sátira compuesta por Enriquillo -El Guardia con el Tolete- se regó como pólvora en la atmósfera contestataria de la época cargada de choques callejeros. Papá Bocó y El Ají Caribe, dos merengues picantes de Sánchez Acosta y Negrito, le hicieron coro junto a Espera Quisqueyana, de Billo, aporte del exilio anti trujillista en la voz melosa de Felipe Pirela. La explosividad del recinto fue tal, que el doctor Sánchez Acosta fue requerido al despacho del poderoso jefe policial, general Belisario Peguero, para dar explicaciones sobre el menjunje que allí se preparaba.
En su práctica médica de 60 años en Nueva York, este egresado de las universidades de Santo Domingo, Montreal y New York State asistió a numerosos artistas, desde Lecuona, Tito Puente, Celia Cruz y Paquito D'Rivera. En 1984 viajó a Londres para atender a Machito, quien sufrió un derrame cerebral mientras actuaba con su orquesta en el Ronnie Scott's Club. Allí conoció a Vangelis. "Esa misma noche me invitó a su estudio, donde tuvimos una descarga junto a músicos de Machito. Le toqué Papá Bocó, Ají Caribe, La Empalizá, Compadre Pedro Juan y otros temas que le fascinaron. Cuando iba a New York nos juntábamos y así fue que grabamos. Volamos a California y afianzamos la amistad."
Sánchez Acosta ha sido interpretado por artistas de varias generaciones. Recientemente se han sumado Arturo Sandoval, Michael Camilo, José Antonio Molina, Giovanni Hidalgo, Adela Dalto y el Coro de The University Glee Club de New York, que interpretó Paraíso Soñado en el Lincoln Center. Antes E. León Jimenes rindió tributo a este maestro dominicano de la música, dedicándole un CD bajo la esmerada producción de Rafael Solano.
En el congreso del bolero celebrado en abril en el Centro León, Manuel anduvo de visita. Compartió sus viejos temas con tanta gente que le quiere. Y conoció a nuevos amigos que se lo llevaron prendado en la solapa de los sueños donde sólo moran los buenos.
Manuel & sus Amigos La Nueva Música de Sánchez Acosta, fue la última producción integral de nuestro consagrado compositor radicado por media centuria en Nueva York, con la participación de músicos de renombre internacional como Vangelis, Tito Puente, Paquito D'Rivera, Claudio Roditi, Chuck Loeb, Airto Moreira, Flora Purim, Eddy Martínez, Sergio Brandao, Mauricio Smith. Originalmente grabada en 1986 como un ballet en ocho movimientos con el título Paintings, esta excelente combinación de talentos musicales había permanecido en el anonimato hasta que en el 2002 el Dr. Sánchez Acosta se me acercó junto a Jorge Taveras en el Banco Central para ofrecerla en ocasión de la celebración del 55 aniversario de la institución.
Esta fusión de géneros musicales dominicanos como el merengue, con jazz, música electrónica e influencias clásicas, se hizo realidad en octubre del 2002 en un CD presentado en el Teatro Nacional con la presencia de Manuel y un grupo de jazzistas encabezados por Michael Camilo, Paquito D'Rivera, Giovanni Hidalgo, Chano Domínguez, y Eliane Elías, ocasión en la que se le rindió un emocionado tributo.
Otros homenajes siguieron antes de Manuel decirnos adiós ("José, ya la máquina no funciona"). El recital Paraíso soñado que le dedicara Danny Rivera en La Fiesta del hotel Jaragua, al que acudimos junto a Rhina Ramírez y al compositor. La vocalización de este tema por el University Glee Club de Nueva York, un coro centenario formado por 150 voces masculinas que lo interpretó en un repertorio de clásicos en el Avery Fisher Hall. El último, en ocasión de la presentación de la obra El Bolero Visiones y Perfiles de una Pasión Dominicana que editara Verizon en diciembre del 2005, le causó una inmensa emoción cuando se le tributó, todos de pies, una prolongada ovación.
En sus 92 años de fecunda existencia, este médico y músico vegano establecido por más de 50 en la ciudad de los rascacielos, cosechó amistades entre músicos y artistas que desfilaron en sesiones de descarga por sus apartamentos de Park Avenue y West End, equipados con sendos pianos y percusión. Figuras tan legendarias como Ernesto Lecuona, Machito Grillo, Mario Bauzá, Tito Puente, Mongo Santamaría, Tito Rodríguez, Noro Morales, Celia Cruz, Graciela, Julio Gutiérrez, Bobby Collazo, Agustín Mercier, Marco Rizzo, Vicentico Valdés, Rolando Laserie, Chico O'Farril, Miguelito Valdés, Paquito D'Rivera, Vangelis, Carlos Franzetti, Lalo Schifrin, y Jorge Dalto.
Sus compatriotas y colegas del teclado Michael Camilo, Rafael Solano, Jorge Taveras, Manuel Tejada y su carnal Bullumba Landestoy, hicieron del hogar newyorkino de Sánchez Acosta un punto de encuentro, como antes lo había sido para Negrito Chapuseaux, Simó Damirón, Sylvia De Grasse, Mercedes Sagredo, Mario de Jesús y Babín Echavarría. Como lo fuera para Rhina Ramírez, Sonia Silvestre, Cecilia García, Maridalia Hernández, Juan Luis Guerra, Fernando Casado, Luis Días, Freddy Beras Goico y Yaqui Núñez del Risco.
De estos enlaces de bohemia macerados en noches de descargas y búsquedas tonales, de contrapuntos y disonancias, experimentaciones sonoras y sincera amistad, surgieron muchos temas del Manuel Sánchez Acosta menos conocido. Del Manuel Sánchez Acosta "en inglés", cuya huella debemos reconstruir tras su partida física. Para documentar una etapa en la que estuvo acompañado de una plétora de fabulosos músicos experimentados y creativos, personalidades claves del jazz latino, de los ritmos afro americanos y del movimiento de la New Age.
Notas Biográficas
Formado en ambiente musical en La Vega, ya a los 8 años el niño Manuel tocaba la batería en la orquesta de su tío Juan Alejandro "Dindín" Acosta, con Luis Alberti en el violín y Sixto Brea como saxo tenor. Junto a Enriquillo Sánchez creó en su pueblo la agrupación Casino para amenizar fiestas. Siendo estudiante de medicina en la Universidad de Santo Domingo formó en 1936, junto a su compañero de curso Billo Frómeta, la Santo Domingo Jazz Band, integrada por Simó Damirón en el piano y acordeón, Nando Frómeta saxo tenor, Billo saxo alto, Cecilio Comprés trompeta y Negrito Chapuseaux cantante. Manuel era una suerte de utility que tocaba batería, guitarra, contrabajo y piano, autor del tema que identificaba a esta formación.
En diciembre de 1937 se produjo el histórico viaje de la banda a Caracas para amenizar el baile de Año Nuevo en el Roof Garden del Hotel Madrid. El padre de Manuel -un general de férrea disciplina- se opuso a que el hijo la acompañara, ya que insistía en que debía terminar la carrera de medicina. "Papá no quería que fuera músico" decía nostálgico Sánchez Acosta, temeroso su progenitor de una segura existencia azarosa. "Primero tráigame el título", le sentenció el recio general Manuel Sánchez Suero. El resto, reforzado con otros músicos, acompañó a Billo y fue así como surgió la agrupación Billo's Happy Boys, que luego mutaría a la Billo's Caracas Boys, una big band que llenó de gloria medio siglo de música venezolana.
A temprana edad Sánchez Acosta compuso temas que le aseguraron un lugar en la historia latinoamericana del bolero como Paraíso Soñado, Mi Adoración, Ven, Maribel, A Primera Vista, interpretados por las voces de Juan Lockward, Alberto Beltrán, Rafael Colón, Marcelino Plácido, Lope Balaguer, Francis Santana y luego por una nueva generación: Luchy Vicioso, Rhina Ramírez, Sonia Silvestre, Cecilia García, Cuqui Defilló, Los Solmeños, Arístides Incháustegui, Fernando Casado, Mercedes Hernández, Sergio Vargas. Así como por Tito Rodríguez, Graciela, Rolando Laserie, Vicentico Valdés, Roberto Ledesma, Joe Valle, Alcy Sánchez, Alcy Acosta, entre otros.
A la muerte de Trujillo, Manuel abrió en El Conde un piano bar emblemático de los años 60. Soplaban aires libertarios y El Baitoa se convirtió en centro de la bohemia capitalina, con el imán de Enriquillo Sánchez en el teclado rítmico y las atenciones del anfitrión. Billo Frómeta, Negrito Chapuseaux, Simó Damirón, Sylvia De Grasse, Salvador Sturla, Babín Echavarría, Luis Alberti, Juan Lockward, los viejos amigos de Sánchez Acosta, se encontraban en este espacio mágico con la nueva hornada de artistas encabezada por Rafael Solano, Manuel Troncoso, Aníbal de Peña, Los Solmeños (Horacio y Rafael Pichardo, Nandy Rivas, Tito Saldaña), Fernando Casado, Niní Cáffaro, José Lacay, Yvette Pereira, Sonya Lefeld, Luchy Vicioso.
Una sátira compuesta por Enriquillo -El Guardia con el Tolete- se regó como pólvora en la atmósfera contestataria de la época cargada de choques callejeros. Papá Bocó y El Ají Caribe, dos merengues picantes de Sánchez Acosta y Negrito, le hicieron coro junto a Espera Quisqueyana, de Billo, aporte del exilio anti trujillista en la voz melosa de Felipe Pirela. La explosividad del recinto fue tal, que el doctor Sánchez Acosta fue requerido al despacho del poderoso jefe policial, general Belisario Peguero, para dar explicaciones sobre el menjunje que allí se preparaba.
En su práctica médica de 60 años en Nueva York, este egresado de las universidades de Santo Domingo, Montreal y New York State asistió a numerosos artistas, desde Lecuona, Tito Puente, Celia Cruz y Paquito D'Rivera. En 1984 viajó a Londres para atender a Machito, quien sufrió un derrame cerebral mientras actuaba con su orquesta en el Ronnie Scott's Club. Allí conoció a Vangelis. "Esa misma noche me invitó a su estudio, donde tuvimos una descarga junto a músicos de Machito. Le toqué Papá Bocó, Ají Caribe, La Empalizá, Compadre Pedro Juan y otros temas que le fascinaron. Cuando iba a New York nos juntábamos y así fue que grabamos. Volamos a California y afianzamos la amistad."
Sánchez Acosta ha sido interpretado por artistas de varias generaciones. Recientemente se han sumado Arturo Sandoval, Michael Camilo, José Antonio Molina, Giovanni Hidalgo, Adela Dalto y el Coro de The University Glee Club de New York, que interpretó Paraíso Soñado en el Lincoln Center. Antes E. León Jimenes rindió tributo a este maestro dominicano de la música, dedicándole un CD bajo la esmerada producción de Rafael Solano.
En el congreso del bolero celebrado en abril en el Centro León, Manuel anduvo de visita. Compartió sus viejos temas con tanta gente que le quiere. Y conoció a nuevos amigos que se lo llevaron prendado en la solapa de los sueños donde sólo moran los buenos.
José del Castillo Pichardo
José del Castillo Pichardo