Los ancianos
El Papa Francisco ha lanzado una clarinada que nos llega hondo a los dominicanos, que hemos perdido, al igual que tantos otros pueblos, la veneración por los ancianos en este mundo de casas pequeñas y prisas enormes.
Dijo el Papa en su catequesis en la Plaza de San Pedro, que en una sociedad donde no hay “honor para los ancianos”, no habrá “futuro para los jóvenes”.
Los ancianos formaban la memoria viva de la sociedad antigua. Ahora nos conformamos con un computador y la “nube”, y al hacerlo hemos perdido la sabiduría y el sentido de los mayores, que enseñaban también respeto por los valores.
Nuestra sociedad no respeta ya ni a los muertos, como se puede apreciar en el espectáculo dantesco de la rotura de los ataúdes en los cementerios para que no los roben.
Reconocemos las limitaciones materiales que existen hoy, pero los ancianos, más que ayuda material, lo que anhelan es afecto, cariño, el calor de los hijos y nietos y en toda verdad, se lo merecen.
Diario Libre
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