M. - Hipólito, el dominicano
La culpa es de todos. Nos hemos convertido en un pueblo que, como mendigos, vamos pidiendo limosnas de favores a todo el que aspire, así sea a regidor. Nos encanta que nos den, aunque para ello tengamos que recibir empujones, culatazos y toda clase se humillación. Si no hubiera un pueblo-mendigo, no habría promesas falsas. Y no hablemos de la clase baja; la alta, los empresarios, los contratistas son los primeros en andar tras las promesas.
Ligia Minaya,
Denver, Colorado
Totalmente de acuerdo con su comentario, no tiene desperdicios.
Robert Gil,
Santo Domingo
Ligia Minaya,
Denver, Colorado
Totalmente de acuerdo con su comentario, no tiene desperdicios.
Robert Gil,
Santo Domingo
Diario Libre
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