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Hacer: Un verbo con poderes imperiales

Hacer se emplea con los más disímles sentidos

En diciembre del pasado año escuché y leí las siguientes notas periodísticas:

1) «Todos bailaron, bebieron y compartieron en un ambiente de sana camaradería. Y como «hacía» mucha hambre, al llegar a la mesa comieron con voracidad»

2) «Agentes de la policía apresaron a una pareja que fue sorprendida «haciendo» el amor en el interior de una yipeta»

La primera nota constituye el párrafo final de una extensa crónica en la que uno de los reporteros de un famoso canal televisivo de Santo Domingo describe la fiesta que esta empresa ofreció en navidad a todos sus empleados. La segunda se explica por sí sola.

En la primera se afirma que " hacía mucha hambre ", en lugar de " sentían mucha hambre”. Y en la segunda se dice que la pareja fue " sorprendida haciendo el amor ", en vez de " fue sorprendida cuando sostenían relaciones sexuales". Y es que el hambre, en tanto sensación o necesidad fisiológica, es un deseo que se siente, percibe, como sentimos la sed, el dolor, la fiebre,etc.,

Mientras que el amor, en tanto entidad abstracta, es un sentimiento, manifestación o impulso interior que se expresa a través de las más diversas formas afectivas; pero imposible sería, por su propia naturaleza, hacerlo y construirlo. Si así fuera, los prostíbulos habría entonces que considerarlos como los verdaderos santuarios del amor. Y auténtico amor sería además, el que quedaría sellado en cada relación sexual sostenida entre la linda jovencita y acaudalado señor, a quien no ama o acepta sólo por los bienes materiales o recursos económicos que de este recibe. De ahí que no exista en nuestra lengua una expresión más ilógica y carente por completo de sentido o valor semántico que la archimanoseada frase: " hacer el amor”

Y todo por el uso dominante y monopólico de un verbo que históricamente ha marginado o situado en un plano secundario a las demás formas verbales del español. A tono con esta idea, Martín Vivaldi plantea lo siguiente:

«El verbo hacer, tan amplio y tan 'incoloro' se nos está introduciendo en el habla popular y en la escritura con profusión peligrosa para la pureza del idioma. La influencia es francesa. Hoy se hace todo. Así, se dice corrientemente: ' hacer música', por escribir o componer música’; ' hacer un viaje ', por ' viajar ‘; ' hacer un proyecto', por ' formar un proyecto’, etc.». (Curso de Redacción, 2000: 140)

Si bien el muy citado profesor, periodista y lingüista español recomienda que: «Emplearemos correctamente el verbo hacer siempre que nos refiramos a una acción manual, de manipulación o artesanía», este mismo autor entiende y aconseja emplear siempre el verbo que mejor precise el sentido de la acción expresada.

 Conforme a la recomendación anterior, en lugar de: hizo la comida-, hicieron una fiesta, hizo tres disparos al aire, hacer un libro, hicimos mucho dinero, quieren que haga el informe, las abejas hacen la miel, el presidente hizo los aumentos, ya le hicieron su oficina  y desea que le hagan una despedida, lo más propio y pertinente sería decir: cocinó la comida,  organizaron una fiesta, disparó tres veces al aire, escribir un libro, ganamos mucho dinero, quieren que redacte un informe, las abejas fabrican la miel, el presidente autorizó los aumentos, ya le construyeron su oficina y desea que le organicen una despedida.

Los anteriores son sólo algunos ejemplos de la facilidad con que se usa el verbo hacer en el habla dominicana.

Si al final de un día cualquiera pudiéramos leer y escuchar todo lo que en ese día expresamos, estamos seguros que nos convenceríamos de una vez y para siempre de la forma monopólica y señorial cómo se comporta el verbo hacer en uso cotidiano de la lengua española. Junto a otras formas verbales (poner, decir, haber, ser, estar, tener y ver), en la lista de los que él llama «verbos fáciles»; por la alta frecuencia de «hacer» en el léxico activo de los dominicanos, todo parece indicar que entre todos los «verbos fáciles», este verbo parece ser el más fácil de todos.

dcaba5@hotmail.com

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El autor es profesor universitario de Lengua y Literatura