Motoconchos
Sr.Director,
Las leyes deben ser aplicadas, pero también deben ser realistas. Lamentablemente nuestro grado de desarrollo en el sector del transporte deja mucho que desear. Es lamentable ver la inseguridad en la que se transportan familias enteras, a veces bebés en brazos, en motores por los barrios y los campos de nuestro país.
La realidad es que nunca se podrá terminar con esa peligrosa práctica si no se ofrece de alguna manera un transporte seguro y confiable y a un precio adecuado. El que se mueve en motor, con sus dos hijos y una carga no lo hace por gusto. Lo hace porque no puede pagarse otra manera de trasladarse. Solo mejorando el servicio esas leyes podrán aplicarse.
Lidia Collado
Si tenemos uno de los índice más altos de accidentes mortales en la carretera es por algo. Los motores se han convertido en una plaga porque se mueven sin respetar ni una sola de las leyes de tránsito. Empiecen por ahí, por revisar y regular los permisos a los que ofrecen ese servicio. Es probable que muchos de los choferes de motoconcho ni siquiera tengan licencia para manejarlos.
La pobreza es el segundo ingrediente que la ley debió haber contemplado. Quien puede permitírselo se compra un carrito aunque sea una chatarra para no depender del deficiente servicio de transporte público que tenemos. No es solo en las ciudades. En todos los pueblos se ven apostados grupos de montoconchistas y no es verdad que van a poder controlar cuántos pasajeros montan.
Luis Féliz
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Diario Libre
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