20180206 https://www.diariolibre.com

Cuando digo que las cartas pastorales y mensajes de la iglesia católica no guardan similitud con el pasado, y que no tienen repercusiones sociales ni profundidad de contenido ni de redacción, me llegan a la mente Arnaiz, Alemán y Toledano que, entre otros, hacían la diferencia al abordar temas esenciales de la familia y de la sociedad. Ahora la iglesia cuando pretende aterrizar en la realidad se queda corta, con frases manidas sobre corrupción, impunidad y violencia, pero orilla y saca el cuerpo a lo esencial para no incriminarse porque como dice el refrán: “Donde quiera se cuecen habas”, lo que remite a recordar que en cualquier familia honorable puede haber un mal hijo o una muchacha seria a la que le sale un chichón.

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