Cuando ganar es secundario
Con las elecciones de febrero encima la oposición sigue quejumbrosa y enviando el mensaje de que se prepara para no ser derrotada y no para ganar. Aparenta un rejuego de palabras pero es lo que evidencia la inseguridad y desconfianza que refleja su discurso y su empeño en restar legitimidad a la Junta Central Electoral. Obvio que el deseo colectivo es que febrero y también mayo estén revestidos de total transparencia, pero la consigna opositora no debe tener a la JCE como su centro, sino promover un cambio de gobierno y sacar al PLD del poder como algunos proclaman. Aunque la paradoja es que la mayor vigilancia al proceso favorece al PLD, pues restaría vigor a los que ya afinan gargantas para gritar que les hicieron fraude.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez