Divagación casi radical
Jueves Santo. Jesús camino a ser crucificado en lo alto del Gólgota. Pilatos tuvo miedo y lo condenó a morir en la cruz. Un miedo común, a través de la historia, en gente que tiene la responsabilidad de dirigir y tomar decisiones importantes y no lo hace. Ayer citaba a Román Franco Fondeur para quien si Jesús retornara lo crucificarían otra vez, como lo hacen todos los días aquellos que desde posiciones sociales y económicas encumbradas viven del sudor ajeno, y no solo se lavan las manos, como Pilatos, sino que por su falta de moral aparentan lo que no son y ocultan sus hechos, basados en robos y fechorías, para que no los conozcan. A este tipo de personas, falsos cristianos que cogen a Cristo en su boca y van a misa los domingos, les digo con el proverbio bíblico que no se pueden llevar brasas en los bolsillos sin que se queme la ropa.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez