20180608 https://www.diariolibre.com

A lo largo de nuestra historia muy pocos políticos, ambiciosos por naturaleza, abandonan un cargo público para expresar desacuerdo con determinadas acciones del Gobierno al cual sirven. Entre esas excepciones hay que mencionar a la familia Castillo y a miembros de su Fuerza Nacional Progresista, que optaron por renunciar incluso a un ministerio y una dirección general por contradicciones que estimaron de principio respecto al tema haitiano. Se simpatice o no con el nacionalismo de “Los Vincho”, hay que reconocer entereza en ese gesto, un tipo de comportamiento que debieran imitar algunos actuales aliados de Danilo que denuncian el voto dominicano en la OEA sobre Venezuela como entreguista a los Estados Unidos y falto de dignidad, pero que siguen aferrados a sus puestos como hiedras a la pared.

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