El conductor estresado
Hace exactamente una semana escribí sobre la actitud positiva que debemos exhibir en el trajinar diario y en todas las manifestaciones de nuestras vidas, y les hablé de una amiga que es tan, pero tan positiva, que es comprensiva hasta con los conductores, sin excluir a los del transporte público. Ella, convencida de que los tapones desesperan y de que todos queremos llegar a nuestro destino y andamos hastiados por el caos vehicular, propone que, a pesar de ello, cada día cedamos el paso tres veces, y si encontramos que es mucho que lo hagamos en dos ocasiones, pero con sonrisa incluida. Aunque reconoce que no todos los conductores corresponderán a la sonrisa, ella asegura que ambos se sentirán muy bien.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez