El líder de verdad
El verdadero líder, con temperamento para trascender menudencias y malquerencias, es responsable por naturaleza, no es emotivo, y siempre exhibe cordura, paciencia y prudencia. Se da por descontada su inteligencia y carisma, y se le exige racionalidad, capacidad y perspectiva, no del pasado, y ni siquiera exclusivamente del presente, sino de futuro. El líder de verdad es de cabeza fría, no se deja atrapar por la acción inmediata, ni vive la política y las relaciones personales en términos extremos.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez