El sustituto de Danilo
Por más que se discurra sobre el delfín de Danilo o de la posibilidad de “fabricar” un candidato en poco tiempo, hay un elemento implícito de mucho peso: como en el merengue, no hay nadie más para sustituirlo. Es razón por lo que el reemplazo bajo ninguna circunstancia puede ser medido con la estatura de Medina, la que jamás se podrá alcanzar. Por eso cuando mi amigo estratega político afirma que se puede “hacer” un candidato en diez meses, queda tácito que se necesitará de sólidos equipos de técnicos trabajando a tiempo completo a partir de sus datos duros y blandos. Y hacerlo independientemente de los compromisos que haga el danilismo como estructura, porque la “venta” del candidato debe estar libre de contaminaciones.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez