No hay espacio para promesas
Algo bueno de la rendición de cuentas de Danilo el próximo 27 de febrero, que se supone una pieza para detallar lo realizado en el último año, es que la hará en un escenario en lo fundamental favorable, sin muchos ruidos ni grandes problemas inmediatos, con una oposición dispersa y su partido, el de la Liberación Dominicana, agarrado por los cuernos. Lo que no puede, luego de más de cinco año de gestión y con el poco tiempo que le resta, es ponerse a inventar y a prometer cosas. Quizá el presidente Medina ha llegado al tramo ideal para “sellar” lo que ha hecho y para que la historia lo recuerde como un mandatario cercano a la gente, con obras que se pueden ver y cifras que indican que el país es mejor que en 2012.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez