Para cuando baje la marea
Los siete candidatos perdedores han salido con fuerza hacia afuera a alegar fraude, derecho que debieran ejercer sin preconizar ningún otro mecanismo que el que pone en sus manos la ley y el derecho. Pero en algún momento sería aconsejable que hagan un alto en el camino para la revisión a fondo de sus fallas, para la autocrítica, para corregir errores y buscar las causas del fracaso. La militancia de esos partidos merece una explicación por el pobre desempeño, y no contentarla con gritos de guerra.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez