Que el Señor los ilumine
Transcurridas tres semanas de la Marcha Verde del 16 de julio, la parte de la población que había caminado por seis meses desde el 22 de enero espera impaciente por nuevas orientaciones. Parece que no ha resultado fácil acordar el camino a seguir, porque las opciones son diversas y los intereses en juego van de un extremo a otro, con todo y que coinciden en un punto: La sola consigna de la corrupción y la impunidad no resiste que se le estire más, por lo que algún aderezo o condimento deberá añadirse. Existe expectación sobre el anuncio del próximo paso que darán los verdes, y más en este momento cuando sale ruido de su seno y, como dice el tema de Raphy Leavitt, “se ven a diario falsos profetas que el mundo cubren con tempestad”.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez