Que rompan en santa paz
No veo con agrado que miembros del PLD que ahora renuncian, lo hagan con poca altura. Incluso, los hay que se pasaron la vida en ese partido, que ocuparon puestos de relevancia en sus gobiernos, pero que al abandonarlo lo aborrecen y tratan con saña a sus excompañeros. Los acusan de indignos, de corruptos, de vivir en el cieno y de tener una conducta deleznable, pero se les mata el gallo en la funda con una sola pregunta que no pueden responder: ¿dónde estaba usted cuando ocurrió lo que ahora critica? Apoyo que se expresen diferencias político-ideológicas y de métodos de dirección, pero no acusaciones de corruptos a los compañeros con los que se convivió. De ser cierta la acusación, se hizo de la vista gorda, cómplice.

Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez