Sin espacio para pactar
Sin un árbitro a la vista y sin intenciones siquiera de armonizar ni de mirarse a la cara, en el PLD han perdido la capacidad de sopesar consecuencias. Incluso, gana cuerpo una propensión al extravío por lo que no es exagerado predecir que van rumbo a la división por no sintonizar con la realidad, y porque algunas de sus mentes preclaras lucen obnubiladas y se tornan torpes e imprudentes. Dizque los partidos en el poder no se dividen, dicen; también que nadie afila cuchillo para su garganta. Pero lo aparente es que en el PLD, donde ni siquiera asoma la posibilidad de una transacción, prefieren mejor partirse en pedazos, lo que sería el peor de los negocios; algo así como meterse preso uno mismo y botar la llave.

Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez