Sobeida, ¡qué bien!
El Procurador ha hecho un mal, en especial a la juventud, al expedir un certificado de buena conducta a Sobeida. Ella pudo comportarse bien en la cárcel, pero no ante la sociedad, con la que sigue en deuda. Si estuvo presa y su figura es reconocida, no ha sido por obras de bien. Molesta ver sus niveles de exposición, con lo que restriega su inconducta en la cara de toda la gente de bien, como lo hacen ahora ladrones y narcos, que salen de prisión con su nombre “limpio” y con el dinero mal habido.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez