Un pueblo indómito
La mayoría de los escritores coincide en que la Guerra Restauradora es la epopeya bélica más trascendente de nuestra historia, que marcó para siempre el sello de la dominicanidad. Fue, al decir de Luperón, su primera espada, una lucha con la “desventaja de las armas, pero con la indómita intrepidez e inmensa alegría de dar la vida por la patria”. Otro elemento de grandeza de la gesta, que la convirtió en “una página de trascendencia continental”, en opinión de Hostos, es su carácter de liberación nacional, de la que emergió, en palabras de Juan Daniel Balcácer, “un pueblo con inmensa fe en el porvenir, convencido de que es capaz de enfrentarse a cualquier poder de la tierra para defender su autonomía”.
Nelson Rodríguez
Nelson Rodríguez