Por arriba y por abajo
Lo que dicen es desgraciadamente cierto, la realidad es también peor porque se les olvidó decir que los que extraen el agua de la falda acuífera con pozos tubulares, a menudo descargan en la misma aguas residuales a través de pozos “filtrantes”, con el resultado que siendo los dos pozos a pocos metros de distancia, se instaura un corto circuito entre los dos y parte de las aguas residuales diluidas se bombea por uso humano en el mismo condominio.
El riesgo de enfermedades es real.
Otro resultado de la extracción incontrolada de las aguas de la falda acuífera, es claramente que baja el nivel de las aguas dulces, y trae como consecuencia la intrusión de las aguas marinas saladas y ello si que es un problema serio porque las aguas salobres o peor, saladas, no se pueden utilizar para uso humano.
La solución es recargar las faldas acuíferas para contrarrestar la intrusión de las aguas marinas y esto se puede hacer de diferentes maneras, pero en la ciudad del cemento y asfalto hay solo la posibilidad de reciclar las aguas residuales, como se hace desde tiempo en muchos países desarrollados y no. El problema es también estructural del sistema dominicano, considerando que como los directores generales de las instituciones gubernamentales que se ocupan de estos problemas se turnan a cada cambio de mandatario y por lo general no tienen capacidad técnica para enfrentar dichos problemas, aunque tengan “asesores” que no saben mucho de lo que asesoran si se consideran los resultados a la vista de todo el mundo.
Les insto a continuar con su lucha para una sociedad mas humana.
F. M.
Diario Libre
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