Rodeando las carretas ¿para qué?
¿Tendrá alguna utilidad el efecto demostración?
Un leonelista podría salir con la pachotada de que la Arena de Santiago la llena cualquiera, como una manera de quitar mérito al acto reeleccionista del sábado pasado.
Sin embargo, la verdad es que ese recinto no lo llena cualquiera y tampoco puede encontrarse méritos en una actividad tan ociosa y sin sentido.
Lo primero es que para llenar la Arena no solo hace falta gente, sino recursos de todo tipo: económico, logístico y político.
Lo segundo es que difícilmente logre su cometido, y eso debieron saberlo sus organizadores, cuyos propósitos, sin duda, fueron otros.
¿Cómo pensar que el Comité Político va a reunirse, tras meses sin hacerlo, porque a nombre de la reelección pongan un local de bote en bote?
¿Cómo suponer que el Congreso Nacional va a modificar la Constitución para abrir brecha a un nuevo período al actual jefe de Estado?
Cosa de locos, evidentemente, ya que se olvida que no hace mucho se realizó una movilización con iguales fines en los terrenos de la Feria.
Sin dudas que hay funcionarios que les sobra el dinero y no encuentran formas de botarlo.
Diario Libre
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