Rondón ya sí perdió los estribos
El empresario Ángel Rondón comenzó a cumplir sus amenazas de que si le tocaban iba a perder los estribos, y ayer salió incómodo de la Suprema Corte de Justicia, luego de que le impusieran “un año en las costillas” en la penitenciaría de La Victoria. El hombre se regó a su regreso al Palacio de Justicia de Ciudad Nueva, y al responder a la prensa le quitó bruscamente la mano al policía que lo conducía para que ocupara su celda. También le dio su boche, con San Antonio incluido, a Ruddy González, cuando le dijo: “Vamos, vamos”.
Diario Libre
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