Depende de nosotros

La decisión del Gobierno de comenzar la desescalada del toque de queda y la apertura total de las provincias con más de un 70 % de su población vacunada con las dos dosis, representa un gran desafío para el país y, al mismo tiempo, una gran oportunidad para lograr el retorno a la normalidad y contribuir a la recuperación económica de la nación.

El presidente Luis Abinader marcó la reapertura del país con la desescalada del toque de queda en tres fases, que se ejecutarán en tres semanas. En la tercera semana, a partir del día 21, el toque de queda será sólo en horas de la madrugada, se venderá alcohol casi hasta la medianoche y se irán abriendo las provincias con el porcentaje de vacunados requerido. Dependerá de nosotros, ese es el gran desafío, porque nuestro comportamiento será determinante.

Esta decisión no significa que hemos superado la pandemia, la gente debe entenderlo y actuar con mucha responsabilidad. Seguimos contando muertos y cientos de casos diarios de COVID-19, con amenazas de variantes del virus que son muy peligrosas. Hemos contado casi cuatro mil muertos, seguimos y seguiremos contando muertos; también nos acercamos a los 400 mil contagiados con el virus en esto 16 meses de pandemia.

El sacrificio ha sido elevado, por las restricciones y las medidas sanitarias. La crisis generada por la pandemia se llevó cientos de miles de los empleos formales, miles de empleados permanecen suspendidos, los trabajadores informales han desaparecido en su mayoría, la pobreza se ha incrementado, se afectó la docencia, muchos han enfermado, el Estado ha destinado cerca de RD$200 mil millones a enfrentar la pandemia y nos hemos endeudado más. La pandemia nos ha hecho retroceder, pero podemos superar la difícil situación que enfrentamos y volver a exhibir nuestros niveles de crecimiento.

Es importante que la gente entienda que un decreto o el anuncio de un presidente no resuelve el problema de la pandemia que padecemos desde hace un año y cuatro meses; sabemos que el presidente tomó la decisión por las presiones de sectores que reclaman la apertura y motivado por la necesidad de ir tomando medidas para reactivar la economía, para que haya más empleos, para que lleguen más inversiones, para que haya más ingresos y mejore la situación de la gente. Depende de cada persona, depende de qué tan responsables seamos; depende de que nos vacunemos, de que sigamos aplicando las medidas de higiene y distanciamiento.

Un sector de la población ha presionado por la apertura y el Gobierno ha decidido complacerlos, ha decidido marcar la apertura del país, para que la gente disfrute su libertad y contribuya a la apertura económica de la nación, le está dando un voto de confianza a los dominicanos y, al mismo tiempo, es la oportunidad perfecta que permitirá que cada quien demuestre su nivel de responsabilidad, compromiso y respeto por su vida, la de su familia y la del resto de la población.

Países donde se ha avanzado con el proceso de vacunación se ha ido eliminando el toque de queda y el requisito de uso de mascarillas en exteriores e interiores. Dinamarca, Israel, Francia, Estados Unidos (en muchos estados), Reino Unido, Hungría, Suiza, Macedonia del Norte, Austria, Albania, Polonia, Bélgica, Países Bajos y Andorra. Si nos vacunamos todos, o por lo menos el 80% de la población, podremos lograrlo y volver a cierta normalidad, sin dejar de reconocer y actuar en función de que siempre viviremos con el COVID-19 y tendremos que cuidarnos.

El avance del proceso de vacunación y el control de la pandemia irán marcando la eliminación de las restricciones y la reapertura total. Las proyecciones dominicanas apuntan hacia la apertura de todos los sectores, el retorno a clases presencial, a partir de septiembre próximo, es una demostración de hacia dónde nos dirigimos. Los gobiernos, no solo el de República Dominicana, no aguantan más presión social ni económica, porque la pandemia ha provocado serios daños a las economías. Las autoridades dieron el paso hacia la apertura, ahora depende de nosotros.

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