Desarrollo fronterizo

El acuerdo impulsado por el presidente Luis Abinader y los líderes del Congreso Nacional que facilitará la aprobación de la Ley de Desarrollo Fronterizo es una de las mejores noticias para República Dominicana en este 2021. Es una legislación de vital importancia para seguir impulsando el desarrollo de la zona más deprimida, pero al mismo tiempo una de las más estratégicas del país.

La Ley 28-01 que crea la Zona Especial de Desarrollo Integral Fronterizo y un régimen de incentivos es un instrumento de un impacto directo en la vida de decenas de miles de familias de las provincias Pedernales, Independencia, Elías Piña, Dajabón, Montecristi, Santiago Rodríguez y Bahoruco. Además, es una ley de un gran impacto estratégico; ya pasó en la Cámara de Diputados y es un hecho que pasará en el Senado de la República.

La guerra de intereses económicos y políticos, así como la falta de una estrategia de gobierno de desarrollo real, han impedido que en estos 20 años se haya logrado un impacto mayor. Las pugnas de industriales que han alegado competencia desleal, pero que nunca se han interesado en instalarse en la frontera y disfrutar de los beneficios que atribuyen a los que sí se han atrevido a hacerlo, la falta de promoción y de una política oficial, están entre las principales causas.

El debate no debe ser si en veinte años solo se han instalado 77 empresas; es que esto debe ser parte de un plan para convertir la franja fronteriza en un gran parque de producción donde se instalen empresas nacionales y extranjeras para aprovechar los beneficios que otorga la ley y las oportunidades de la zona, para producir para consumo local y exportar para atraer más divisas, para generar fuentes de empleo y riquezas, para que la gente que vive en la frontera sienta que está en una región donde tiene oportunidades para crecer y desarrollarse.

Hasta ahora, de las 77 empresas que están acogidas a la ley, 45 están en Montecristi, 12 en Santiago Rodríguez, 12 en Dajabón, cinco en Bahoruco, dos en Independencia y una en Elías Piña, según las últimas estadísticas. No hay empresa instalada en Pedernales, pero el Consejo que crea la ley debe trabajar para establecer un cordón empresarial a lo largo de todas esas provincias. Ese es el muro fronterizo que debemos promover, el muro que necesitamos, que también contribuirá a evitar que nuestra gente migre a las grandes ciudades.

Esas empresas acogidas en ese régimen generan 10,391 empleos, aunque Montecristi concentra la mayor cantidad de puestos de trabajo con 6,474, y la mayor cantidad de empresas son agroexportadora, agropecuaria y de manufactura. Esos empleos le dan vida y sentido a la gente que se ha quedado habitando los pueblos fronterizos. Si aplicamos la ley y una estrategia que permita crear por lo menos 100 mil empleos, con un gasto público bien dirigido, pocos se atreverán a migrar hacia las grandes ciudades, porque ahí tendrán las oportunidades que salen a buscar a otros lados. Además, frenamos ahí a los haitianos que cruzan en busca de mejor vida, que cruzarán a trabajar y volverán a su territorio.

Se necesita una estrategia de Gobierno, que el Consejo aplique bien la legislación y que a través de los mecanismos pertinentes se pueda hacer una promoción agresiva para instalar empresas en la franja fronteriza; que nuestros empresarios y los inversionistas extranjeros vean una oportunidad. De esa forma, además del impacto en el empleo y la generación de riquezas, podremos aprovechar el mercado virgen que tenemos del otro lado de la frontera de casi 12 millones de personas y aumentar la capacidad de exportación de República Dominicana.

Haití es uno de nuestros principales socios comerciales; después de Suiza y Estados Unidos es el país al que más exportamos y esa es una oportunidad que debemos aprovechar produciendo para ese y otros mercados; la zona tiene los puertos necesarios en Montecristi y Pedernales. De US$3,671.54 millones en exportaciones nacionales, US$428.05 millones provinieron de Haití. Cada empleo que generemos en la frontera será la línea de block que necesitamos colocar allí. ¿Por qué no la impulsamos de manera real? Cada oportunidad de desarrollo económico y social para los dominicanos residentes en la zona es el elevado muro de concreto que tanto promueven algunos sectores.

+ Leídas