Sociedad incivil
Ahora la sociedad civil quiere gobernar. Quiere investigar crímenes con el Ministerio Público, disminuir la estatura de los jueces con acusaciones vanas, imponer la agenda al Ejecutivo y a veces, juega la baraja de los partidos.
La sociedad civil es un conjunto de grupos de presión que tratan por todos los medios de influir sobre los poderes públicos. En la mayoría de los casos se ignora quién los financia y, peor aún, a quién representan. Pero están todos los días en los medios, proponiendo, criticando y sugiriendo, pero casi nunca comprometiéndose.
Toda persona tiene derecho a asociarse y a demandar de las autoridades y los poderes públicos acciones determinadas en beneficio del bien común. Otra cosa son las agrupaciones con burocracia bien pagada, muchas veces con fondos internacionales, que les imponen su agenda para que influyan en las políticas públicas nacionales.
Esa última sociedad no es civil, es todo lo contrario: es lo más incivil que hay, y de ella hay que cuidarse. ¡Ay! de poner al Estado a su servicio.
Diario Libre
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