Un voto en serio
La fragilidad de la democracia ante el desencanto de los ciudadanos
Las candidaturas que despiertan dudas sobre la preparación de quienes aspiran a gobernar pueden producir un efecto positivo, al recordar a los ciudadanos que el poder político exige responsabilidad.
En las últimas dos elecciones hemos visto señales de distanciamiento electoral. Preocupante. En las presidenciales de 2024 participó el 54.37 % del padrón, según la Junta Central Electoral. La abstención alcanzó el 45.63 %, aunque hay un peso evidente del voto en el exterior. Aunque no todos los que dejan de votar necesariamente desconfían de la política, es evidente que dejan la decisión en manos de terceros.
También preocupa la valoración de la democracia. El Latinobarómetro 2026 indica que el 47 % de los dominicanos la considera preferible a cualquier otra forma de gobierno. Un 61 % aceptaría un gobierno no democrático si resolviera los problemas del país. Otra muestra de hasta qué punto pesa la insatisfacción con la gestión pública.
Ante ese panorama, conviene examinar las capacidades de cada aspirante. Es evidente que la popularidad en redes no acredita elementos para conducir un Estado, pese a que existe un discurso que busca igualar lo que que se hace masivo a la intelectualidad,
La experiencia política tampoco garantiza buenos resultados. Aun así, los ciudadanos deben exigir propuestas viables y equipos políticos que demuestren competencia para administrar un país.
En todo el mundo el modelo democrático está siendo atacado, pues el sistema no ha resuelto las deficiencias históricas en los servicios públicos, la corrupción y la desigualdad. Las encuestas revelan que las personas tienen una necesidad de un modelo mano dura que resuelva. Esas frustraciones van quebrando la confianza de las personas en la democracia.
Aun con sus fallas, el sistema democrático permite elegir, reclamar, investigar y reemplazar gobiernos. Esa posibilidad protege derechos y abre espacio para corregir errores sin entregar el poder sin controles.
Si una candidatura lleva a más personas a informarse y participar, habrá contribuido al debate público. El objetivo debe ser elegir mejor y conservar las condiciones que permiten progresar, incluso en tiempos de crisis.

Omar Santana