Un diálogo que parece monólogo
A los haitianos sólo les interesará hablar del plazo
Los cancilleres hablaron en Costa Rica de reiniciar las conversaciones entre República Dominicana y Haití, y fuera bueno saber de cuál fue la idea. Nadie recuerda por qué se interrumpió el intercambio, aunque sí que los responsables haitianos tuvieron cosas más importantes de que ocuparse.
Por ejemplo, sobrevivir al acoso de una oposición tirada a la calle, y presionando renuncias seguidas del primer ministro y el presidente.
Sin embargo, se entiende que ahora no es el mejor momento, pues de seguro la parte haitiana querrá tocar el cierre de plazo y no los otros temas.
Incluso, no se duda de que hagan uno de sus acostumbrados shows y amenacen con retirarse si no se acuerda una prórroga, que sin duda sería la primera, pero no la última.
No tendrán problemas con las explicaciones, y menos con las excusas, pero sobre todo no olvidarán que el dominicano no es bueno cumpliendo con la ley y que gusta darse chance.
La Junta no lo dio, y la DGII igual, y aunque tal vez no fuera el propósito ni la intención, la verdad que esos precedentes eliminan la vieja cultura.
Si no hubo para el dominicano, que tampoco haya para el haitiano.
Diario Libre
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